El Pozo Grajero se llena de sabia nueva
CAMPOS
El encuentro de más de un centenar de personas ayer, entre ellos muchos jóvenes, en el Pozo Grajero de Lario sirvió en esta edición como homenaje póstumo al presidente y alma de la Agrupación Pozo Grajero desde 1998, Mario Osorio. Anaida del Campo destacó que mucha gente joven está viniendo al Pozo Grajero y ha entrado a formar parte de la asociación lo que garantiza un futuro de continuidad. Nicanor Rozada, guerrillero y escritor, recordó a los jóvenes asistentes que lo que pasó en este emblemático lugar y en otros de León y Asturias fue una masacre humana que «ojalá no se vuelva a repetirse nunca. Precisó que en este pozo cayeron hombres con «unos sentimientos sociales, profundos y de libertad y que nunca debemos olvidarlos».