LECCIÓN ESTIVAL DE HISTORIA
La arena devuelve la gloria a los astures
Las tribus humillan al Imperio Romano y recuperan la hegemonía que perdieron el año pasado ante el jolgorio del público.
Los participantes hicieron gala de su fuerza en la carrera de cuádrigas . SECUNDINO PÉREZ
rafa reyes | astorga
La ciudad de Astorga se rindió, un año más, al Gran Circo de Astúrica Augusta. Alrededor de 3.000 personas presenciaron en la Plaza de Toros de Astorga las luchas y peripecias entre astures y romanos.
El gran ambiente de fiesta que se respiraba por las calles de la localidad leonesa, donde el campamento astur-romano era la gran atracción, se trasladó a las gradas una vez astures y romanos saltaron al ruedo. Los primeros en salir fueron los astures, liderados por su caudillo Sebius, mientras que los romanos, con el césar Octavio Aufusto a la cabeza, lo hacían poco después entre los vítores de los suyos y los abucheos del bando contrario.
Los juegos del circo romano no se hicieron esperar. Era la hora de mirarse cara a cara, regresar al pasado y representar la lucha vivida en Asturica Augusta hace 2.000 años. La eterna rivalidad quedó patente desde la primera prueba, la tradicional carrera de camas, en la que ambos bandos tuvieron que levantarse tras alguna caída. Otra carrera, esta vez la de cuádrigas, levantó las gradas evidenciando el esfuerzo y la fuerza que requiere esta prueba.
Los más pequeños fueron los encargados de tirar de la soga, con lo que quedó reflejado que a ganas todos son ganadores. La gymkana y la piscina reflejaron la tensión de los participantes, cuando en dicha prueba cambiaban de líder continuamente. Cierto es que tanto astures como romanos hicieron gala de su equilibrio a la hora de pasar por la tabla de la piscina. Fue en la prueba de puntería donde ambos bandos se desesperaron como fallaban.
El tradicional saludo de los gladiadores antes de la lucha encarnizada fue otro de esos momentos inolvidables y que, por supuesto, reflejó la contundencia de ambos grupos. El público, entregado, y a la vez dividido en el momento en que se debía decidir entre vida o muerte, no desaprovechó la euforia de esta prueba para hacer una bonita ola.
Tanto Sebius como Octavio Augusto siguieron muy de cerca el curso de la batalla, hasta el punto que jalearon a sus respectivos públicos. Tras más de hora y media batallando fueron los astures los que se alzaron con la victoria final, recuperando la hegemonía que han mantenido durante los últimos años, exceptuando el pasado en el que cayeron ante sus máximos rivales. .
«En estas pruebas dejamos fluir sentimientos contenidos, para nosotros es mucho más que una simple rivalidad». José Segafredo, natural de Astorga y de l bando astur, explica así la relevancia que tiene esta cita para todos ellos. Además, reconoce que «cada vez llegan más curiosos, ven la prueba y deciden repetir». Cerca de 100.000 personas recorren estos días las calles de Astorga, y cada año crece el número de visistantes.
Por otro lado, María José Miralles, leonesa, reconoce que lo que distingue esta fiesta es que «se ha convertido en un encuentro familiar, en el que los hijos disfrutan tanto como sus padres, en especial haciendo los disfraces para luego pasearlos».
Hoy finalizará esta recreación con el ‘Desfile de honor a los vencedores’ y el ‘Entierro del héroe astur’ para concluir con un repaso a los orígenes de una ciudad, Astorga, con mucha historia.