La Diputación suministra 400.000 litros de agua a seis pueblos por la sequía
El vicepresidente, Ángel Calvo, destaca que el abastecimiento se ha hecho con recursos propios.

El camión de la Diputación abastece de agua a las localidades de menos de 20.000 habitantes. DL
PABLO RIOJA | LEÓN
La falta de reservas hídricas está causando estragos en varias localidades de la provincia, que ya han tenido que reclamar la presencia del camión cisterna previsto por la Diputación para paliar los problemas de sequía durante la etapa estival. Con más medio verano consumido, la institución provincial ha abastecido de agua hasta la fecha a seis pueblos y —como avanzan desde el máximo órgano provincial— pronto se sumará un séptimo. En concreto, han reclamado ayuda ‘extra’ las localidades de Santa Colomba de Somoza, Valtuille de Arriba, Vegaquemada, Crémenes, Renedo de Curueño y la Serna. A todas ellas está previsto que se sume Vega de Gordón en los próximos días.
Los motivos principales que les han llevado a solicitar la presencia de la cuba nodriza son la sequía —por el agotamiento de los manantiales que abastecen estas localidades— así como el escaso o nulo caudal. Asimismo, en el caso de Santa Colomba, además de la falta de agua, también ha habido una avería. En total, desde la institución provincial avanzan que ya se han distribuido 400.000 litros de agua.
El vicepresidente segundo, Ángel Calvo, insistió ayer a este periódico que la Diputación está para «asegurar los servicios básicos a los pueblos» y que hasta ahora, «el agua se está distribuyendo ya sea por camiones cisterna o embotellada —a solicitud de algún Ayuntamiento— con recursos propios», y «sin tener que acudir a fuentes externas», una posibilidad que Calvo dejó abierta el pasado 10 de julio siempre y cuando las reservas públicas llegaran a agotarse, algo que de momento no ha sucedido.
Pese a que el año hidrológico está dejando el nivel de precipitaciones «muy por debajo de la media», el también diputado de Fomento volvió a confirmar que, por ahora, el número de incidencias «están dentro de la normalidad». También recordó que los peores meses no son ni julio ni tampoco agosto, sino septiembre, octubre y noviembre.