la sequía golpea al campo
El Páramo Medio no podrá regar la próxima semana y ésta sólo al 50%
Piden la dimisión del presidente del Sindicato Central por haber intentado salvar al Páramo Alto.
El pantano de Barrios de Luna se encuentra al 8,2% de su capacidad, con reservas de 25,3 hm3. RAMIRO
a. Medina/m. rabanillo | león
En este año de sequía, no hay un día tranquilo en el sistema del pantano de Barrios de Luna. Ayer la Comunidad de Regantes del Páramo Medio se encontró con un problema que no esperaba. No podrá regar la próxima semana; y lo que queda de ésta sólo al 50%. A partir del 1 de septiembre se restablecerá el riego en esta comunidad.
La situación es que la Confederación Hidrográfica del Duero obliga a que a 31 de agosto deben quedar en el embalse 23 hectómetros cúbicos (ayer tenía 25,30). Al ritmo actual de riego se alcalzarían esas cifras el jueves. Desde el Páramo Medio mantienen que ellos han gestionado bien el gasto de agua y que aún no han gastado su dotación y responsabilizan al presidente del Sindicato Central de Barrios de Luna, Ángel González Quintanilla, de esta situación y piden su dimisión.
Fue una jornada ajetreada. Por la mañana tuvo lugar una reunión, con momentos de mucha tensión, en el Sindicato Central en Hospital de Órbigo. «Nos propusieron seguir al ritmo actual y nos cortarían el agua el jueves porque llegaríamos a esos 23 hectómetros cúbicos, o reducir el gasto de agua al 50% para intentar llegar hasta el domingo. Y hemos optado por la segunda opción», afirmó ayer el presidente de la Comunidad de Regantes del Páramo Medio, Julio César Carnero.
Por la tarde se reunió la junta de Gobierno del Páramo Medio para reestructurar el riego de aquí hasta el domingo, regando sólo con la mitad del caudal y sabiendo que hasta el 1 de septiembre no podrán volver a hacerlo, con el perjuicio que ello puede suponer para los cultivos en unos días que, además, se anuncian muy altas temperaturas.
Desde el Páramo Medio culpan de esta situación al presidente del Sindicato Central y piden su cabeza. «Todo esto está pasando porque la famosas balsas de agua se usaron para salvar al Páramo Alto, una comunidad que ya no tenía arreglo. Y con ello, nos van a perjudicar a una comunidad como la nuestra que está modernizada y ha gestionado la dotación que tenía de agua para llegar a fin de campaña. Por eso estamos muy indignados y pedimos la dimisión de Ángel Quintanilla, que es el responsable de esas decisiones», aseguró Carnero.
Por su parte, el presidente del sindicato central admitió ayer que había «diferencias» de criterio entre las comunidades de regantes. A su juicio, los cultivos «aguantan como pueden este chaparrón de calor que nos está cayendo», afirmó González Quintanilla, que no entró a valorar los desencuentros.