"Salimos casi entre las llamas"
"Estábamos en la plaza de la iglesia y a unos trescientos metros vimos saltar el fuego de la ladera al centro del pueblo", cuentan los vecinos de Forna, donde se han quemado pajares, dos viviendas y está afectada la carretera, el campo de fútbol y la encina de la plaza
Forna, donde se han quemado seis pajares, dos casas, la carretera, el campo de fútbol y la encina de la plaza.
Los vecinos de la localidad de Forna, en el municipio de Encinedo (León), se han mostrado hoy "impotentes" ante un fuego que "ha partido el corazón a todos", especialmente después de que ayer se vieran obligados a desalojar el pueblo "saliendo prácticamente entre las llamas".
Así lo ha señalado a los periodistas uno de los veinte vecinos que habitualmente residen en esta localidad y que abandonaron ayer por la tarde sus viviendas ante la alerta de la Guardia Civil.
Lo hicieron una vez que el fuego ya había entrado en el pueblo y había comenzado a afectar a la primera de las dos viviendas que han quedado arrasadas.
Estaban en la plaza de la iglesia "y a unos trescientos metros vimos saltar el fuego de la ladera al centro del pueblo", ha comentado uno de los residentes en Forna, quien ha agregado que este incendio les "ha partido el corazón a todos, indudablemente". "Porque te sientes impotente, esa es la verdad", ha resumido.
Cree que el fuego se podía haber evitado, al menos el que arrasó seis pajares y dos viviendas en Forna, puesto que "lo que era un pequeño foco en la ladera se convirtió en un gran incendio" que ha arrasado parte del pueblo. La carretera de acceso, el campo de fútbol y la encina de la plaza de la iglesia están totalmente calcinados, así como dos viviendas que afortunadamente estaban abandonadas hace años, han precisado fuentes vecinales.
Dos de los veinte habitantes de Forna no abandonaron el pueblo y pasaron la noche tratando de salvar sus casas. "Si hubieran dejado aquí cuatro hombres no habría ardido casa ninguna", ha considerado uno de los vecinos que no abandonó Forna.
En las fincas no queda un sólo árbol frutal, han comentado los vecinos, mientras daban gracias por que las llamas no se acercasen a sus viviendas.
"Es que no sabíamos si habría ardido o no porque claro, cuando nos fuimos del pueblo las llamas estaban aquí al lado", ha añadido otra vecina.
La mayoría de los residentes en el pueblo pasó la noche en el Polideportivo de La Baña, mientras que otros, como un matrimonio de Forna, abandonaron su casa de esta localidad para refugiarse en una propiedad en un pueblo cercano. Tanto los vecinos de Forna como los de Losadilla y Trabazos, las otras localidades desalojadas ayer, tratan de volver a la normalidad y recuperar el aliento pese a que el fuego que desde hace cuatro días amenaza la zona continúa avanzando sin control.