VALENCIA DE DON JUAN Más ‘viejos’ pero con la misma ilusión
Una década dando la murga y animando las fiestas
La charanga Paso Doble celebra este sábado su décimo aniversario con una ronda de bares y un pasacalles que anuncian intenso y con sorpresas.
Algunos de los miembros que actualmente forman la charanga Paso Doble. DL
armando medina | valencia
Todo comenzó hace una década cuando un grupo de amigos unidos por su pasión por la música popular, la que más está en contacto con la gente, decidieron formar una charanga, la charanga Paso Doble, hoy por todos conocida en Valencia de Don Juan y toda la comarca. Atrás quedan cientos de horas de ensayos y decenas de pasacalles y actuaciones animando las fiestas de los pueblos. Lo llevan en la sangre y disfrutan cada vez que tienen que saltar a la calle. Sus caras, aunque aún jóvenes, dejan claro el paso del tiempo. Aquellos casi adolescentes que fundaron el grupo en 2007 hoy ya lucen barbas y a más de uno, poco a poco, le va abandonado el pelo. Pero la ilusión sigue intacta. «Somos prácticamente los mismos desde el tercer año», aseguran.
En este tiempo ya tienen unas cuantas plazas conquistadas donde acuden año tras año. Benavente, San Cristóbal de Entreviñas, Sahagún, Manganenes de la Polvorosa, Villamayor de Campos, La Bañeza, Villanueva del Campo... y, por supuesto, Valencia de Don Juan. Y una espina clavada: «hemos conseguido actuar en Valladolid capital y no hemos podido hacerlo en León porque está prohibido».
El grupo cuenta hoy con 19 miembros y hay un hito que los ha marcado. Un reto conseguido. En mayo de este año lograron alzarse con el segundo puesto del Concurso Regional de Charangas celebrado en Miranda de Ebro. «Eso es como la Champions League. Hay más de 70 peñas y de 70 charangas. Es una locura».
Este sábado han programado varios actos para celebrar ese décimo aniversario, «algo simple e intenso, parecido a lo que solemos hacer siempre». Desde las ocho de la tarde realizarán una ronda de bares y un pasacalles en Valencia de Don Juan con un fin de fiesta en la calle Astura. «Habrá sorpresas», dicen.