Tierra de León arranca una vendimia que llegará casi al 50% de producción
Las cifras mejoran las previsiones tras las heladas de abril que preveían pérdidas del 85%.

Una máquina vendimiadora trabajando ayer en un viñedo de la bodega Meóriga de Mayorga. DL
armando medina | valencia
La DO Tierra de León arrancó este martes una vendimia que espera recoger cerca del 50% de kilos de uva respecto a años anteriores. Unas cifras mucho mejores de las previstas cuando las heladas de finales de abril arrasaron los viñedos y las pérdidas se estimaban entonces en el 85%. Según señaló Alejandro González, director técnico y gerente del Consejo Regulador, «esperamos llegar a casi los dos millones de kilos cuando en un año normal andamos por algo más de cuatro millones».
La primera bodega en comenzar la cosecha ha sido Meóriga, situada en el municipio de Mayorga (Valladolid), recogiendo prieto picudo. En los próximos se espera que inicien la vendimia también Gordonzello (Gordoncillo) y Bodegas Casis (Gordaliza del Pino). Todas ellas situadas en el las zonas más al sur de la DO.
La recogida de la uva se ha adelantado, pues, casi tres semanas respecto al año anterior. Gonzalez explica los motivos. «Al tener menos producto la planta es capaz de sacarlo antes adelante, consigue que madure más rápido. Esta será una vendimia muy rápida. Seguramente a mediados de septiembre habrá terminado».
Según informa del director técnico de la DO, la uva está con sanidad muy buena, pero muy desigual en cuanto a su graduación alcohólica y la maduración. «Ha habido dos velocidades de maduración, incluso en una misma parcela. Los racimos que sobrevivieron a las heladas van más adelantados que los que salieron en un el segundo rebrote. Eso se solucionará vendimiando de dos veces, y a mano. O bien mezclando uvas para conseguir el grado alcohólico deseado. Es una cosecha muy difícil».
La añada de 2017 será casi dedicada íntegramente a la elaboración de vinos rosados, según comenta González. «Prácticamente no se van a hacer tintos porque la uva será menos apta para ello y, además, al haber poca las bodegas tendrán que dedicarla a rosados ya que aún cuentan con stocks de tintos. En cambio apenas tienen rosados».
Problema aún mayor existe en el albarín blanco al haber pocos viñedos de esta variedad y, además, como el resto, con una producción muy escasa respecto a un año normal. «La demanda de esta variedad será brutal».
Debido a la escasez de uva, el Consejo Regulador ya está canalizando información poniendo en contacto a viticultores libres y bodegueros «que deberán buscar un equilibrio en el precio». Las lluvias de los últimos días han «sido agua bendita».