PROVINCIA ■ REGADÍO Y SEQUÍA
El trámite ambiental de las presas del Órbigo deja cuatro años atascado el proyecto con la campaña de riego cerrada y la sequía
Un solo informe bloquea la resolución para unas infraestructuras que demanda el campo

Aspecto que presentaba el domingo pasado un maizal en el término de Villazala. MARCIANO PÉREZ
A. Domingo | Redacción
Con el sistema Órbigo como único de la cuenca del Duero en León en el que la Comisión de la Sequía de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha decidido cerrar la campaña de riego, el trámite para la declaración de impacto ambiental de la regulación del río —es decir, la construcción de las presas de La Rial y Los Morales— ha cumplido cuatro años este verano desde que se solicitó el inicio del trámite. Según la información que ofrece el Ministerio Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) en su página web, el procedimiento se abrió el de agosto de 2013 .
Cabe indicar que, además, el trámite se encuentra paralizado desde el 15 de marzo, cuando la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural requirió informes complementarios a la Dirección General del Agua, promotora de la regulación adicional mediante las citadas balsas, solución técnica adoptada sobre tres posibles para paliar el déficit de recursos de la zona, en especial, desde que en el año 2002 se amplió la zona regable del embalse de Los Barrios de Luna. Cabe recordar que ambas direcciones generales son organismos del Mapama.
Según fuentes de los regantes, sólo falta un informe por recibir de los solicitados para formular la DIA. Según los datos que se ofrecen en la web del ministerio, ésta debía haberse formulado ya el 15 de junio, al disponer de tres meses desde que se abrió el nuevo plazo. Si bien es cierto que en letras de color rojo se puede leer «Plazo interrumpido», la CHD manifestó a este periódico la posibilidad de que concluyera el proceso en mayo.
En una situación similar se encuentran la regulación adicional del río Carrión, en Palencia. Las balsas proyectadas permitirían unas mayores dotaciones de agua para este sistema que precisa del trasvase de agua del pantano de Riaño. Pese a tratarse del mayor embalse de la provincia de León, cada vez son más las necesidades que debe atender con sus 651 hm3 de capacidad total y la Administración ha advertido que cuando se hayan desarrollado la zona regable de Payuelos no podrá desviar recursos a la cuenca vecina.
El final del trámite, favorable o no, no llega cuando los regantes del Luna han visto mermar sus producciones este año en regadíos por gravedad y modernizados. Especialmente sangrante consideran la situación los últimos, ya que han acometido grandes inversiones en una mejora que, entre otros beneficios, supone un ahorro de agua, para no poder defender ahora sus cultivos. En otros casos, los regantes no han tenido opción de modernizar aún y en varias comunidades e ha propuesto ahora iniciar el proceso de mejora de infraestructuras de riego en 11.000 hectáreas.