La Cabrera apremia las ayudas del incendio para crear un plan comarcal
Exigen a Diputación y Junta que aceleren los trámites para declarar la zona como catastrófica.
Un momento de la primera reunión celebrada ayer en el Cazario de La Baña. DL
PABLO RIOJA | REDACCIÓN
«Que el incendio de la Cabrera no quede en el olvido». Esa fue una de las frases que más se repitió ayer en la primera reunión «de muchas futuras» que lideraron las juntas vecinales de los municipios de Encinedo, Truchas, Puente de Domingo Flórez, Castrillo y Benuza en la recién bautizada como mesa de pedanías. El encuentro, que se produjo en el Cazario de La Baña, logró congregar a 30 representantes de las 42 pedanías convocadas además de miembros de otras asociaciones. «Muchos están realmente preocupados porque el desastre natural les ha dejado a cota cero de ingresos, ya que se dedicaban a explotar los cotos de caza y los recursos de los montes que hoy están calcinados», denuncia Nancy Prada Rodríguez, presidenta de la Asociación Para el Desarrollo Rural del Bierzo y la Cabrera.
Todos los afectados insistieron en apremiar a Diputación y Junta para que aceleren los trámites y presenten cuando antes en el Congreso la propuesta para declarar la zona como catastrófica. Los que más ‘tocados’ están tras el incendio que arrasó cerca de 10.000 hectáreas a finales de agosto son las localidades de Santa Eulalia, Villarino, Forna, Trabazos, Iruela, Losadilla, Ambasaguas, Encinedo y Truchillas.
Los pedáneos exigen que las ayudas lleguen cuanto antes y la creación de un plan de desarrollo comarcal que incluya todo lo relacionado con el medioambiente, la ganadería, la cultura y el turismo de la zona. «Las zonas rurales tienen más posibilidades de poder cambiar su dinámica y de crecimiento económico si aprovechan los recursos infrautilizados del territorio y los conectan con el mercado».
En cuanto a los recursos naturales, el primer paso a realizar, según la mesa de pedanías, sería evaluar el estado del tapiz vegetal y ríos de la comarca de toda la comarca con especial atención en las áreas quemadas teniendo en cuenta dos premisas: «contar con el asesoramiento de expertos y que nuestros sistemas naturales evolucionen de manera natural a bosques maduros».
Las juntas vecinales denunciaron que los localismos y la descoordinación entre administraciones han contribuido a dilapidar importantes recursos de cada municipio o comarca. «Por ello es importante actuar desde la parte más participativa de nuestros pueblos que son las juntas vecinales y las que son propietarias de mucho de ese patrimonio de valor etnográfico», insiste Prada. A la espera de ir dando forma a todas las propuestas y peticiones, la mesa volverá a reunirse en tres meses.