Diario de León

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El mercado eléctrico anticipa subidas que pueden beneficiar al carbón local

Los futuros disparan los precios de final de año con las térmicas lejos del colchón del stock de 2016.

La situación que se avecina favorecerá una mayor rentabilidad de las centrales térmicas. DE LA MATA

La situación que se avecina favorecerá una mayor rentabilidad de las centrales térmicas. DE LA MATA

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maría j. muñiz | león

El mercado de futuros del sector eléctrico (en el que generadores, inversores y traders negocian los suministros para los próximos meses) comenzó hace semanas una escalada que está ya haciendo subir el recibo de la luz, y hace temer un nuevo fin de año como el de 2016. Con una sequía aún más acentuada que el año pasado, el precio del carbón internacional incrementándose desde el verano (también el del petróleo) y nuevas paradas de las nucleares francesas en el horizonte, el precio de la electricidad a corto y medio plazo está disparándose. Subirá el recibo de hogares y empresas, pero de nuevo habrá que acudir a las centrales térmicas de carbón, En un entorno esta vez de encarecimiento de la materia prima a nivel internacional.

Dentro de esta nueva ‘tormenta perfecta’ de escalada de precios energéticos (según la denominan los expertos), al menos una luz de esperanza para la provincia: la rentabilidad de las térmicas de carbón puede incrementarse, y con ella la posibilidad de comprar el escaso mineral autóctono que mantiene en pie a la minería local que aún pugna por subsistir.

rentabilidad

Los futuros del precio de la electricidad son altos, y eso puede favorecer la rentabilidad de las térmicas leonesas. Igual que el año pasado, pero con una diferencia: las reservas de las centrales locales en cuanto a carbón nacional están muy lejos de los stocks de hace un año. Si se repite la situación, las eléctricas tendrían que comprar carbón desde las minas supervivientes para llevarlo a las térmicas. Las reservas acumuladas durante las paradas del verano no serían suficientes si se quiere apostar por el carbón local, más competitivo que hace un año por el encarecimiento del mineral internacional.

Tampoco parece que las energías renovables sean un competidor para esta situación. Incluso en el caso de que a partir de ahora lloviera, la situación de sequía es tan extrema que las reservas no se turbinarían, porque la urgencia es embalsar.

De momento en los ocho primeros meses del año la producción hidroeléctrica ha caído a la mitad del año pasado, y tampoco las eólicas han producido suficiente. Así que la producción de electricidad con carbón ha crecido un 57,9%, repuntando desde mayo, y la de gas un 43,1%.

El resultado es un incremento en el recibo de la luz, que de media supuso para los hogares entre enero y septiembre algo más de 611 euros, 74 más que en el mismo período del año anterior. El encarecimiento, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, se debe sobre todo a los altos precios registrados el pasado mes de enero (cuando la falta de agua y la indisponibilidad de las centrales nucleares francesas incrementaron la demanda y la exportación). Ahora la Autoridad de Seguridad Nuclear francesa ha decidido cerrar temporalmente algunos reactores y prevé revisar 58 centrales.

Esta decisión, sumada al anticiclón que vive España en este atípico otoño, parece dirigir de nuevo a un fin de año en el que serán las térmicas las que garanticen el suministro de electricidad. El mercado mayorista de la electricidad cerró septiembre con un incremento de precios del 12,8% sobre el año pasado. La incertidumbre eleva los precios.

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