ASTORGA
Las casas de Trasconvento y Palomar se podrán escriturar 30 años después
El pleno aprobará los documentos iniciales en enero y el trámite se formalizará desde junio.

Viviendas en la calle Trasconvento, en Astorga. A. VALENCIA
a.g. valencia | astorga
Treinta años después de que las viviendas de las calles Palomar de la Bigarda y Trasconvento empezaran a pagarse, los vecinos podrán escriturarlas. Tres décadas han tardado el Ayuntamiento, la Junta y el Registro de la Propiedad en ponerse acuerdo para que estos vecinos de Astorga tengan todas las garantías. El problema comenzó a hacerse más patente la pasada legislatura, cuando algunos propietarios empezaban a tener pagada toda la hipoteca y se encontraban con que no podían registrar las casas.
Ahora, según explicó ayer el concejal de Hacienda, Pepe Guzmán, «todos los trámites administrativos están encauzados después de mucho esfuerzo y diálogo para poner en común a las tres administraciones». El Ayuntamiento ha tenido que contar con el asesoramiento de un abogado especializado en estos temas para atar todos los cabos que estaban sueltos y, tras elaborar un borrador administrativo, ahora será el registrador de la propiedad quien lo revise. Después pasará por el pleno municipal para darle luz verde, aseguró ayer Guzmán. Se estima que esté trámite esté finalizado en enero y los solares puedan inscribirse. Paralelamente, la Junta presentará el proyecto de declaración de obra nueva y la división horizontal. Siguiendo los plazos, el concejal espera que en junio los vecinos puedan comenzar a escriturar sus viviendas. «En este mandato quedará resuelto el problema», subrayó.
Guzmán también puso sobre la mesa el esfuerzo de la oficina técnica para poder legalizar los terrenos, que ha llevado estudios de las lindes, planos, mapas y multitud de informes técnicos.
Además, como ya avanzó el alcalde, Arsenio García, la administración autonómica se ha comprometido a entregar a todos los propietarios un documento que reconozca el estado de sus pagos. Así se espera desbloquear un ‘culebrón’ que comenzó hace 30 años.
El origen del problema, que tiene más cerca que nunca su solución, está en la cesión de unos terrenos que el Ayuntamiento de Astorga hizo a la Junta y donde en 1988 se levantaron las viviendas. Entonces los trámites no se realizaron con todos los términos necesarios y de ahí se viene arrastrando la situación.
Brindar una solución a las familias de las calles Trasconvento y Palomar de la Bigarda lleva años coleando en el Consistorios astorgano. El asunto ha sido recurrente en los plenos, en las comisiones, en ruegos, preguntas y reuniones durante las dos últimas legislaturas.