PROVINCIA ■ RECUPERAR UNA COMARCA ARRASADA
La Junta aporta 1,5 M€ y eleva a tres la ayuda tras los incendios de La Cabrera
La administración proyecta cinco nuevos depósitos y ejecutará la mitad de la inversión este año

El consejero, a la derecha, acompañado por el delegado territorial, a su llegada a Encinedo. MARCIANO PÉREZ
«Todos queremos olvidar esta pesadilla». Con este mensaje el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, llegó ayer a Encinedo donde mantuvo una reunión con los alcaldes de Truchas, Encinedo, Castrillo de Cabrera y Benuza y con los pedáneos de las zonas afectadas por los incendios de La Cabrera, en un nuevo intento por aplacar las críticas y dar a conocer in situ las medidas que la administración está llevando a cabo y las que se proyectan a corto y medio plazo.
Después de recordar que a la institución autonómica le costó 2 millones apagar el incendio del verano, el consejero avanzó que la Junta aportará 1,5 millones a la recuperación de la zona, lo que eleva a tres millones la inversión que junto con el Estado se está haciendo para paliar las consecuencias de la catástrofe que en agosto calcinó 10.000 hectáreas y que en octubre se llevó por delante otras 1.500 en Silván.
El consejero aseguró que la mitad de estos fondos quedarán ejecutados este 2018 —aunque las inversiones se prolongarán unos cuantos años, explicó— y recordó que en ambos casos buena parte de la superficie arrasada fue terreno arbolado que en ciertos puntos se regenerará, en otros requerirá de tratamientos y habrá otras zonas en las que haya que intervenir.
En esta línea, el titular de Medio Ambiente avanzó que estas actuaciones llevarán tiempo aunque «ya hemos planificado una regulación de cien hectáreas que sabemos que no se van a regenerar». El consejero también aprovechó su reunión con los alcaldes y pedáneos para hacer un repaso de todas las actuaciones que se han acometido hasta el momento y que no siempre han tenido el beneplácito de la población afectada. En este sentido, Suárez-Quiñones reseñó la importancia de las albarradas para contener el terreno, así como la habilitación de diques y otros sistemas para evitar aún más la erosión del suelo.
Además, avanzó que la Junta proyecta la construcción de cinco nuevos depósitos de agua —dos en la zona de Silván y tres más en el área calcinada en verano— de entre 50 y 200 metros cúbicos que abastecerá a medios aéreos y terrestres en caso de nuevos incendios y también serán abrevaderos para el ganado. «Nuestra primera preocupación era sanear las captaciones de agua de consumo de los distintos pueblos», remarcó, recordando que en ambas zonas se actuó en materia de sanidad para evitar la aparición de plagas y otras enfermedades en la naturaleza. Suárez-Quiñones además reconoció que se sacarán 14.000 toneladas de madera quemada que se subastarán y que los ingresos se reportarán a las administraciones locales.
Finalmente, en materia de infraestructuras el consejero aseguró que en la zona trabajan 60 personas, «y otras muchas en León y Valladolid desde el punto de vista técnico», dijo, para mejorar los caminos y las zonas dañadas por la llamas. A corto plazo el objetivo es actuar en 30 kilómetros más para aclarar y mejorar los cortafuegos.