VAL DEL SAN LORENZO
El fuego devora una vivienda social habitada por una familia con tres hijos
Todos lograron salir, aunque dos de los niños ya estaban dormidos
Dos dotaciones de bomberos se desplazan hasta Val de San Lorenzo para atajar las llamas que, previsiblemente, comenzaron en la chimenea a medianoche. BOMBEROS
a.g. valencia | val de san lorenzo
Tras el susto, la incertidumbre. Val de San Lorenzo vivió con sobresalto la madrugada del viernes, después de que las llamas devoraran una vivienda donde residía un matrimonio y sus tres hijos. El incendio comenzó cerca de la medianoche y, al parecer, en la chimenea. «Tras percatarse, el padre fue corriendo al bar a pedir ayuda», explicó ayer una vecina que recordaba, aún con miedo, la escena de la noche anterior. «El viento era horrible y complicaba mucho la extinción», narró el teniente alcalde, Eligio Geijo, quien aseguró que en un primer momento, fueron los vecinos quienes salieron a sofocar el incendio con el vehículo y el equipo municipal. «En una situación así el tiempo se hace eterno, pero en cuento dimos la alarma y llamamos al 112, la Guardia Civil, los equipos médicos y las dotaciones de Bomberos de León se personaron en el pueblo», corroboró.
Para atajar el fuego, los Bomberos tuvieron que descubrir gran parte del tejado, que se había rehabilitado no hacía mucho tiempo. Las llamas también se atacaron por el interior de la vivienda para lograr una total extinción del incendio.
La intervención resultó relativamente complicada por la difícil accesibilidad por la parte exterior y las bajas temperaturas, con la formación de hielo en el tejado y la dificultad que entraña para la seguridad de los profesionales. Finalmente, el tejado resultó severamente dañado y también parte de la estructura interior. Los daños eran más que visibles ayer a plena luz del día.
«Yo ya estaba dormido y mi hermano también cuando mi madre nos dijo que había humo», aseguró ayer el hijo mayor del matrimonio que vivía en la casa siniestrada. «Ellos y mi hermana pequeña aún estaban despiertos, si no...», se lamentaba, a la puerta de la casa de unos familiares que ahora les han acogido. «No sabemos si nos tendremos que mudar de pueblo», reconoció, consciente de que las llamas abren ahora un horizonte incierto para su familia de origen marroquí y que lleva residiendo en la localidad desde hacía diez años.
El inmueble calcinado en el siniestro era conocido en la localidad como Casa de los Maestros y era propiedad del Ayuntamiento que la arrendaba como vivienda social.