una bendición que alimenta

El campo siembra devoción

La romería del Ecce Homo de Valdeviejas bendice los campos para preparar la campaña y termina con el tradicional reparto de pan y garbanzos de Pico Pardal como seña de identidad que une al pueblo.

Los pendones de los pueblos cercanos arropan la comitiva. A. VALENCIA

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

a.g. valencia | astorga

El mes de mayo sabe a garbanzo Pico Pardal en Valdeviejas, santo y seña de identidad en esta pedanía astorgana, que ayer celebró su tradicional romería al Ecce Homo, una de las que abre el calendario de la comarca y que, una vez más, se centró en la bendición de los campos para pedir una buena campaña agrícola que llegue sin sobresaltos y permita a los labradores recoger buenos frutos.

Puntuales sobre la una del mediodía, la comitiva salió desde la ermita de la localidad. Los pendones de los pueblos del entorno ondearon bien alto y con sus vivos y singulares colores marcaron el camino. Como siempre, el de Murias abrió el desfile bajo la atenta mirada y la sorpresa de los peregrinos. El ritmo del tamboril y las castañuelas puso los sones a la tradicional jornada, que al llegar a la iglesia abrazó la ofrenda floral de los hermanos de los Caballeros del Silencio de Astorga.

Desde el templo, la Virgen Peregrina y la talla del Ecce Homo encararon juntos el camino de regreso a la ermita. Pero, antes, en mitad del recorrido se procedió a bendecir las cosechas. Multitud de vecinos acompañan esta celebración que, tras la misa, siguió con el popular reparto de garbanzos y pan, una tradición que alimenta el alma pero también el cuerpo.

Cargando contenidos...