El vino, guardián del territorio
El presidente de la DO Tierra de León destaca que la actividad de las bodegas sostiene los pueblos La plaza de San Marcelo acogió ayer la apertura de la feria del consejo regulador.
La feria Vino la Música se inauguró al compás de un brindis. RAMIRO
A. Domingo | León
La plaza de San Marcelo de la capital leonesa acoge desde ayer la feria de la DO Tierra de León, que, bajo el lema ‘Vino la Música’, busca promocionar los vinos de un consejo regulador que ha buscado para este año un formato «joven y familiar», por los conciertos programados para ayer y hoy, así como por los talleres infantiles que se desarrollan hoy mañana a las 13.00 horas.
La banda sonora de la inauguración de la muestra fue la estrecha relación de la elaboración de los vinos del consejo regulador con el sostenimiento de los pueblos y con su contribución a sostener la marca Manjar de Reyes, más allá de la capitalidad gastronómica que ostenta León este año, refirió el presidente de la DO, Rafael Blanco.
Blanco recordó la contribución del sector agroalimentario a la economía provincial — un 10% del PIB, el 15% de las exportaciones, 400 empresas y 4.000 puestos de trabajo directos— y apuntó que el consejo regulador es una de las entidades del ramo, con un territorio que abarca «desde Armunia a Mayorga, en Valladolid, y de Valderas hasta el valle del Jamuz». El más extenso de los que dominan las DO de la Comunidad autónoma, «que tiene compensaciones por la diversidad» en la elaboración y plantea «retos en la gestión técnica» de la denominación.
Pero en un mundo rural despoblado y cada vez más envejecido, las bodegas, en ocasiones, representan «la única actividad de los pueblos». Hasta el punto de que una de las adheridas a Tierra de León sostiene una localidad «de siete habitantes en la comarca de los Oteros y la bodeguera es la presidenta de la junta vecinal».
«Ejercicio de responsabilidad»
El presidente del consejo regulador invitó a reflexionar sobre el hecho de consumir vino de calidad de la DO. De manera que pedir un Tierra de León va más allá «del orgullo de lo nuestro», sino que se convierte en un «ejercicio de responsabilidad» en lo que se refiere al desarrollo económico de la provincia, la creación de empleo, la fijación de población y la pervivencia de los pueblos.
El vicepresidente primero de la Diputación, Francisco Castañón, se destacó los vinos de las variedades Prieto Picudo y Albarín como «referencia importante de la provincia» y motor económico del medio rural, y animó al consejo regulador a trabajar en la promoción de sus bodegas fuera de la provincia, como ya está previsto.
Por su parte, el alcalde de la ciudad, Antonio Silván, felicitó a Blanco por la primera feria que se celebra bajo su presidencia y manifestó la intención del Ayuntamiento y la Diputación porque León «continúe siendo capital gastronómica todos los años», no ya por conseguir la sede, sino por la calidad de sus productos y su cocina. «Eso nos lo van a dar el vino y las 16 figuras de calidad» que trabajan en la provincia.