Para nostálgicos de las dos ruedas
Huerga de Frailes acogió el Dusty Moorland, una fiesta de aficionados a las motos Moped.

Imagen de la procesión a ‘Nuestra Señora de la Chatarra’. MEDINA
armando medina | huerga
Huerga de Frailes disfrutó ayer de un peculiar encuentro de ‘mopeds’, aficionados a las motos con pedales, muchas de ellas auténticas reliquias con muchos años y kilómetros a sus espaldas que han tenido una segunda oportunidad gracias a locos que las han rescatado de rincones empolvados, las han restaurado o transformado y las han puesto en circulación.
Ese fue el eje de la primera edición del Dusty Moorland, un evento organizado por Garage Burro que contó con la presencia de aficionados llegados de distintos rincones de España.
Una iniciativa pionera que se convirtió en una fiesta. Desde primera hora de la mañana y bajo un calor sofocante se fueron sucediendo actividades tan peculiares como el Moped Insane Rodeo, que se anunciaba como «la prueba de ciclomotores más loca que hayas visto nunca». Hubo premios al «mejor engendro», al «grupo más cachondo», al «mejor disfraz» y los más lejanos.
Peculiar y llamativa fue también la procesión de Nuestra señora de la Chatarra, con una vieja moto pujada a hombros.
Además hubo música en directo con las actuaciones de Tigre y Diamante, Phantom Dragsteas y los DJ’s Lio & Deya y Dani PPG.
Todo se completó con un mercadillo denominado ‘Mercadiógenes’ (arte, chatarra, segunda mano, moda, artesanía, moda y curiosidades).