Garnica alerta de que en 2023 no dispondrá de suficiente madera de chopo para abastecerse
La compañía construirá una nueva factoría en Francia sin que suponga reducir la actividad de la planta coyantina.
Una imagen de la fábrica de tableros de contrachapado de chopo de Valencia de Don Juan. GARNICA
Armando medina | valencia
«En los últimos años se ha ralentizado la plantación de chopos en Castilla y León por lo que la madera que se podrá recoger en los próximos años no va a ser suficiente para satisfacer las necesidades globales de Garnica. Por ello la compañía debe buscar abastecerse en otras zonas para no tener que frenar su crecimiento y de ahí que esté prevista la construcción de una nueva fábrica en Troyes (Francia), en una zona muy poblada de madera. A pesar de ello la planta de Valencia de Don Juan sigue creciendo y trabajando a pleno rendimiento y es, con diferencia, la factoría del grupo que más tableros de contrachapado produce». Así lo afirman desde la compañía que ven en 2023 como el año clave en el que pueden empezar a sufrir la escasez de chopos en las vegas que alimentan a planta coyantina, la más grande del grupo.
Según el inventario publicado por la Junta de Castilla y León, realizado a través de su Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl), en Castilla y León se produjeron en 2017 unos 707.000 metros cúbicos de madera de chopo. Una cifra que crecerá ligeramente este 2018 y en 2019 hasta alcanzar los 787.000 y 830.000 metros cúbicos respectivamente. Sin embargo, las cifras de corta de esta madera irán disminuyendo a partir de 2020, reduciéndose drásticamente hasta los 385.000 metros cúbicos previstos para 2023.
Esto puede producir situaciones muy graves de desabastecimiento para empresas como Garnica, señalan desde la compañía, que actualmente ya consume 300.000 metros cúbicos de madera de chopo al año procedente de Castilla y León, y que en 2023 pasaría a consumir 350.000. «Este estudio pone de manifiesto que la posibilidad de corta prevista para 2023 será claramente insuficiente para el abastecimiento de madera de la fábrica de Valencia de Don Juan», aseguran.
Actualmente hay unas 48.000 hectáreas de choperas en Castilla y León (el 60% de la producción nacional), «lo que evidencia un estancamiento en las plantaciones de chopo desde 1990». La superficie dedicada al cultivo del chopo, afirman, está muy por debajo de las previsiones realizadas por el grupo de expertos en popicultura que realizó el estudio del Plan Estratégico del Chopo en Castilla y León, encargado por la propia Junta. A pesar de que las estimaciones indicaban que en 2017 se plantarían 5.000 hectáreas (lo que supondría duplicar la cifra de 2005), finalmente sólo se han plantado 1.000. El chopo en Castilla y León el chopo representa sólo el 2% de la superficie plantada y, sin embargo, proporciona en 20% de la madera que sale al mercado y el 50% del valor total de la madera vendida ‘en pie’ de la comunidad autónoma. Por ello desde Garnica alentan a la Junta a que promueva la plantación de chopos como motor de la economía de Castilla y León. En la estrategia diseñada en el año 2005 por la propia Junta, se estimaba que la superficie de plantaciones debería incrementarse hasta las 100.000 hectáreas, logrando cortas superiores a 1.500.000 de metros cúbicos. «Esto se podría conseguir si se plantasen unas 5.000 hectáreas cada año. Para ello es necesaria una decidida acción de la administración forestal en el conjunto de la comunidad, para que se fomente la iniciativa privada en los terrenos aptos para su cultivo».
Según recuerdan desde Garnica, las plantaciones de chopos están consideradas como sostenibles y, por tanto, ecológicas y beneficiosas para el medio ambiente ya que una hectárea suele tener 300 ejemplares que capturan cada año unas 10 toneladas de CO2 de la atmósfera. Además, estos árboles estabilizan las riberas de los ríos y protegen los cultivos frente a los vientos, filtran las aguas absorbiendo los fertilizantes procedentes de los regadíos próximos y evitan la autrofización (invasión de vegetales en el lecho del río y eliminación del oxígeno del agua que impide el desarrollo de la vida animal acuática).