Los alcaldes de las cuencas critican un acuerdo que no mira por el futuro de sus territorios
V.A. / A.D. / J.A.B.P. | REDACCIÓN
El preacuerdo firmado el pasado martes entre sindicatos y el Gobierno no ha sido bien recibido en general en las comarcas mineras. Los alcaldes consideran que el documento ampara el futuro de los mineros pero deja de lado el futuro de las cuencas.
En este sentido se pronunció ayer el regidor de Páramo del Sil y vicepresidente de la Diputación, Ángel Calvo, quien considera que los sindicatos «han hecho un buen trabajo en la parte social, pero para el resto del sector han sido pésimos». Calvo criticó que a los trabajadores de las subcontratas este documento «los deja con una mano delante y otra detrás» mientras que los sindicatos «tan sólo se han preocupado de las empresas matrices y de las prejubilaciones». Calvo cree que las agrupaciones sindicalistas no son son las interlocutoras válidas para abordar el futuro de las comarcas mineras y cree que en este primer acuerdo no se aborda ni la creación de empleo, ni las térmicas ni el futuro de las cuencas.
El documento tampoco es del agrado del alcalde de Villablino, Mario Rivas, quien opina que se trata de «un preacuerdo de mínimos» en donde se garantiza de forma individual un plan social y en el que se debería dar un mayor abanico a las empresas subcontratadas. «Los trabajadores de estas compañías son las grandes damnificados y no se contempla que puedan acogerse a un plan social», denunció Rivas quien remarcó que tan sólo se abordan las recolocaciones de estos trabajadores para las labores de restauración. Para Rivas, el documento está incompleto al no abordar las inversiones para las comarcas mineras, ni las condiciones para que las explotaciones mineras continúen hasta el 2027, viendo que finalmente «tendremos una reconversión exprés».
Más optimista se mostró la alcaldesa de Fabero, Mari Paz Ramón, para quien el preacuerdo alcanzado por los sindicatos es un «documento completo» que «salvaguarda a los mineros». La regidora se basa en diferentes puntos como que se contempla una continuidad de la minería hasta el año 2027. «Nos encontramos con un mayor plazo de tiempo para hablar de alternativas en las cuencas», afirma, así así como que se tiene en cuenta el carbón autóctono. Respecto a las empresas subcontratadas, Mari Paz Ramón, manifestó que se les tienen en cuenta en el ámbito de las labores de restauración.
Muchas lagunas advierte en el documento el regidor de La Pola de Gordón, Francisco Castañón. Calicó de «injusta» la diferencia del trato que reciben los trabajadores «de la minería pública asturiana con respecto al que se dispensa a de los mineros de las empresas leonesas». Además echó en falta que el acuerdo alcanzado no recoge ayudas para la reactivación de las comarcas mineras: «no contempla nada en concreto. Solamente recoge meras intenciones», manifestó. Castañón apuntó que el plan social «nace cojo, porque no tiene en cuenta a los trabajadores de las subcontratas, que han cotizado muchos años y que además tienen un buen coeficiente reductor». El alcalde polés consideró además «imprescindible mantener un mínimo de carbón nacional en el mix nacional» de la generación eléctrica, «procedente de las minas que son rentables y cuya continuidad es preciso defender».
Por su parte, el alcalde de La Robla, Santiago Dorado, valoró positivamente el plan social, aunque advierte «la laguna de las contratas», cuyos trabajadores no están incluidos, y el poder determinar la reindustrialización de las comarcas mineras. Sin embargo, aseguró que el desarrollo del acuerdo contemplará este aspecto. En referencia a la devolución de las ayudas por parte de las empresas mineras, el regidor roblano apuntó su deseo de que no sea preciso realizar el reembolso de los subsidios percibidos.