Los trabajadores del cielo abierto se encierran en Pola
Las subcontratas crean la Plataforma Santa Bárbara para defender sus prejubilaciones.

Luis Alberto Pérez, Roger Mecón y José Luis Villanueva son los tres trabajadores que ayer se encerraron. DL
maría j. muñiz | león
Los trabajadores del cielo abierto de la Hullera Vasco Leonesa, que explota Peal, decidieron ayer por la tarde iniciar un nuevo encierro, esta vez en el Ayuntamiento de Pola de Gordón. Según explicó José Luis Villanueva, presidente del comité de empresa, exigen al Gobierno que dé respuesta al informe jurídico presentado el pasado 5 de octubre, «un documento que nos reclamó el propio Ministerio de Transición Ecológica, en el que se avala la legalidad de la inclusión de los trabajadores de las contratas y las subcontratas como beneficiarios del plan social firmado la pasada semana».
Villanueva recordó además la contradicción que supone que el PSOE presentara en el Congreso en diciembre de 2016, «cuando estaba en la oposición, una proposición de ley que se aprobó en febrero de este año, y que propone reformar el artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores para garantizar la igualdad de derechos sociales de los empleados de contratas y subcontratas. Ahora que el PSOE está en el Gobierno firma un acuerdo que nos excluye del plan social de la minería». Los trabajadores fueron recibidos por el alcalde de Pola, Francisco Castañón.
Por su parte los trabajadores de las contratas y subcontratas de varias empresas mineras han acordado formar la Plataforma Santa Bárbara, que rechaza las «vagas referencias a unos 800 trabajadores que se quedan fuera del nuevo plan» pactado entre Gobierno y sindicatos y que recoge las condiciones de prejubilación y baja para los afiliados al régimen minero, pero no para el resto de las empresas del sector. La plataforma reclama que se mantengan las negociaciones, y mañana viajarán a Madrid (donde está previsto que se firme el acuerdo) para «hablar personalmente con los participantes en este acto». Aunque no quieren hablar de movilizaciones, porque consideran que aún existe «una mesa de negociación», recuerdan a la ministra Teresa Ribera que se comprometió a «no dejar a nadie atrás en el camino» de la reconversión minera.