Los exseminaristas reclaman al Papa que excomulgue a Ramos Gordón
Una concentración exige desde Astorga que se haga justicia y se imponga una condena real.
Varios exalumnos se concentran frente al Seminario. A.V.
a.v. | astorga
Coincidiendo con la visita del Nuncio del Papa, Renzo Fratini, a Astorga una treintena de exalumnos del seminario Menor de La Bañeza se concentraron en la localidad maragata para pedir al Papa Francisco que excomulgue al sacerdote José Manuel Ramos Gordón, apartado por abusos sexuales durante el curso 1988/ 1989 en el centro bañezano. Concentrados frente a las puertas del Seminario Mayor de Astorga, los exseminaristas también reclamaron que se castigue «a los cómplices y encubridores porque sabiendo que tenían la obligación de denunciarlo a la Fiscalía de Menores, según su Código Canónico, no lo hicieron» y manifestaron su malestar porque «hace ya dos años que el obispo, Juan Antonio Menédez, se comprometió a escuchar nuestros testimonios contra el que fuera párroco de Tábara y todavía no se ha hecho nada. Ni se ha escuchado ni se ha reparado a las víctimas», explicaron.
Frente a esta situación, criticaron la decisión de la Conferencia Episcopal Española de poner al frente de una comisión contra los abusos sexuales en la iglesia al prelado de Astorga, al entender que con esto se pretenda «seguir ocultado casos».
Los exalumnos, a quienes apoyaron algunos vecinos, reclaman, una vez más, «una condena real para Ramos Gordón», considerando que «no nos valen unas vacaciones en un monasterio ni un año de ejercicios espirituales». En este línea, tampoco consideran una solución «la jubilación del sacerdote», porque «las víctimas sí vivieron y siguen viviendo una tortura y una condena».
Los exseminaristas, que sujetaron una pancarta donde se podía leer ‘Todos somos víctimas’, volvieron a reclamar «tolerancia cero con la pederastia»y recordaron que aún está pendiente de resolución la denuncia contra otro párroco de la Diócesis de Astorga.
En lo referente al recurso que Ramos Gordón ha interpuesto a la condena que se le impuso por los abusos cometidos en el curso 88/89, uno de los convocantes de la concentración, Tomás García, explicó que «está en su derecho», aunque reconoció que no le parece justo. En este sentido, avanzó que «los abusos han destrozado a muchas familias que, hace tres décadas, mandaron a sus niños al Seminario pensando que esa era la mejor educación que podrían recibir para labrarse un futuro». Respecto a si solicitarán un nuevo encuentro con el obispo, el portavoz recalcó que «eso será algo que debamos plantear entre todos y decidirlo», denunciando que a los responsables de la Diócesis «les ha interesdado diluir todo esto» porque «no se ha hecho nada por investigar lo sucedido», argumentó.