GANADERÍA
Más ataques de lobo en León, pero menos reses muertas
La provincia perdió 181 cabezas de ganado de enero a septiembre .
DL | Redacción
León registró en los primeros nueve meses de año 153 ataques de lobo a la ganadería, siete más que en el mismo periodo del año anterior —lo que representa un crecimiento del 4,8%—, pero el número de reses muertas por la acción del cánido se rebajó en un 10%, con 181 animales perdidos, veinte menos que de enero a septiembre de 2017. La situación de la provincia leonesa contrasta con la del conjunto de la comunidad, donde las acometidas del depredador crecieron un 38,6%, hasta 1.916, y se elevó la cifra de animales muertos hasta los 2.709 cabezas, un 29,2%. Según los últimos datos disponibles, siete de cada tres pérdidas se produjeron entre el ganado mayor, con lo que conlleva un daño económico más importante. Además, Ávila y Segovia, al sur del Duero, registraron el 73% por ciento de las agresiones del cánido en la Comunidad y dos de cada tres muertes, informó la Agencia Ical.
El incremento de ataques y daños se produce en un año en el que El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León ha prohibido de forma cautelar la caza de la especie, según contemplaba el Plan de Aprovechamiento Cinegéticos del lobo al norte del Duero para las campañas 2016 a 2019, pues el expediente administrativo de la tramitación del decreto no contenía un estudio científico que avalara que la caza no ponía en peligro el estado de conservación de la especie. La Junta solicitó el levantamiento de la medida cautelar, una vez subsanadas las cuestiones en las cuales se basaba el auto, sin que se haya producido una decisión judicial por el momento.
La consejería mantiene su firme propósito de que, solventadas las cuestiones judiciales anteriormente comentadas, se pueda volver a cazar lobos al norte del Duero, por entender que es una herramienta de gestión que permite el control poblacional sin poner en peligro la conservación de la especie. No en vano, la población ha aumentado un 20% en la última década y ya cuenta con numerosos colectivos a favor de reducirla para evitar problemas, precisamente, de conservación.
Únicamente en Palencia y Salamanca se redujeron los ataques. En la primera, cayeron un 26,9%, con 79, y 86 cabezas muertas (un 15,7% menos). En la provincia charra, bajaron un 49,4% los primeros, con 42 bajas, que suponen un 52,2% menos, A estas se suma Soria, donde prácticamente se mantuvieron los indicadores.
La peor parte, en el sur
Al sur del Duero, donde el lobo no es especie cinegética, se registraron los peores datos. Según los últimos datos de Fomento, Ávila supera el millar de ataques ya antes de acabar el año. Por otro lado, destaca el crecimiento de Valladolid, donde los ataques se han multiplicado por cuatro, lo que indica la presencia de manadas estables. En Zamora, los 170 ataques se traducen en un 73,5% más, con 384 animales muertos (41,2% incremento).