LOS EFECTOS DE LA CLIMATOLOGÍA
El anticiclónico invierno de este año dispara el número de incendios
Entre diciembre y enero se han registrado 80 siniestros que dejan 494 hectáreas quemadas
Una brigada forestal trabaja en la extinción de un incendio en León.
Este invierno está siendo especialmente atípico en la provincia, en lo que se refiere a incendios forestales, ya que, según la Delegación Territorial de León, entre diciembre de 2018 y lo que va de enero se han registrado un total de 80 siniestros, que han afectado a 493,82 hectáreas.
El motivo, la escasez de lluvia desde octubre, lo que ha propiciado un ambiente anticiclónico y con baja humedad relativa lo que dispara el número de incendios intencionados, por personas que buscan la reducción de combustible forestal sin importarles las consecuencias.
En concreto, de octubre a diciembre de 2018 se han contabilizado 41 incendios que han afectado a 181,31 hectáreas, frente a la primera quincena de enero, donde en esos 15 días se concentraron 39 incendios forestales que afectaron a 312, 51 hectáreas, incendios muy centrados en los días 4 a 6 de enero.
Los 80 incendios registrados en los últimos meses están por encima de la media del último decenio, fijada en 58, pero es muy inferior a los años anticiclónicos más duros como el final de 2011 e inicio de 2012, donde se registraron 159 incendios, o a los periodos octubre de 2016 al 15 de enero de 2017, con cien incendios y octubre de 2017 al 15 de enero de 2018 con 90 incendios, al ser años secos. El resto de los años coincide con uno de los períodos más tranquilos, con una media de entre 20 y 30 incendios en el período.
Uno de los datos más relevantes es el hecho de que el 43% de los incendios han sido conatos, el mejor dato de la media del último decenio que es de 31%, lo que indica, según la delegación territorial, la diligencia de los medios del operativo.
Por lo que se refiere a la superficie quemada, en los dos últimos meses han supuesto la pérdida de 493,82 hectáreas en León, una superficie muy inferior a la media del último decenio con 1.291,12 hectáreas quemadas. Si bien esta media está muy lastrada por los años secos y anticiclónicos citados, así en octubre de 2011 al 15 enero de 2012, se quemaron 4.741,58 hectáreas y en octubre de 2017 al 15 enero de 2018 se quemaron 4.118,08 hectáreas, mientras que el resto de los años las cifras oscilan entre 120 y 600 hectáreas.
En este periodo, la superficie arbolada quemada en León ha sido de 11,23 hectáreas, una cifra muy inferior a la media del último decenio con 162,90 hectáreas arboladas quemadas. De octubre de 2011 al 15 enero de 2012 se quemaron 482,32 hectáreas arboladas y en octubre de 2017 a 15 enero 2018 ardieron 887,52 hectáreas arboladas. En el resto de los años las cifras oscilan entre cero a 90 ha.
Todas estas cifras ponen de manifiesto una vez más esa elevada intencionalidad para eliminar vegetación arbustiva, ocasionada por personas que no les preocupa lo que pueda pasar y en lugar de organizar y solicitar una quema controlada dan un «mecherazo» y se marchan dejando evolucionar el fuego sin control y sin importarles sus consecuencias.