Un verano contra las máquinas
Los vecinos del valle del Torío se evitaron este verano que la CHD derribara presas de derivación que había construido en la cauce, como cada año, para el riego. En concreto, se concentraron ante una retroexcavadora en Abadengo. Las comunidades tramitaron las autorizaciones para construir las presas con materiales del río. Sin embargo, el organismo de cuenca no respondió a las solicitudes y decidió el derribo de los puertos. Fueron los ganaderos los que vieron cómo se quedaban sin agua para regar los pastos y dar de beber a sus reses. Finalmente, el organismo de cuenca cesó en sus intenciones, si bien ya había derribado una de las derivaciones construidas para aprovechar el agua.