Minería urbana y economía circular: la riqueza también está en la basura
«La minería urbana piensa en la ciudad como fuente de materias primas. A través de la recuperación y el reciclaje convierte los móviles, la infraestructura de metal, piezas de ordenadores, vehículos desechados e incluso propiedades comerciales abandonadas en las minas del futuro». Y es que una de las principales fuentes de recursos de materias primas, incluso de buena parte de los materiales que son críticos para la industria, se encuentran en las crecientes montañas de basura tecnológica e industrial.
Las baterías, los equipos eléctricos y electrónicos, desechos mineros, y restos de muchos de los productos habituales contienen todo tipo de materiales reutilizables, incluso metales preciosos. Las estadísticas apuntan que cada persona genera anualmente unos siete kilos de desechos electrónicos, pero apenas un 10% se recicla. Y esa es precisamente una de las líneas de actuación que Icamcyl ha proyectado para instalar una planta piloto de reciclaje en El Bierzo, junto a las de recuperación de materiales de las escombreras mineras y rehabilitación de los suelos mineros.
economía circular
Al final todas estas actuaciones cerrarían también el ciclo de la economía circular, hacia la que se camina en los objetivos de sostenibilidad del sistema productivo. «Toda la economía europea está adaptándose a este concepto. Desde el ecodiseño de los productos a la utilización de tecnologías de reciclaje», señala Santiago Cuesta. «En todo eso que ahora consideramos basura hay gran cantidad de materias primas, y recuperarlas implica que no tengan que sobreexplotarse los recursos existentes. Si reciclásemos de manera eficiente ahorraríamos el 70% de la minería actual, que sólo se utilizaría para reponer lo que no puede recuperarse. Esa es la base de la minería del siglo XXI, sostenible, que cada vez que extrae materia aprovecha todo lo que se puede, y además no explota más allá de lo necesario, porque tiene otras tecnologías de recuperación. Y, para lo que no pueda ser utilizado de los desechos, buscar también una utilidad que respete el medio ambiente».
Posicionar a León (al conjunto de la Comunidad) en ese escenario de ‘minería verde’ y convertirla en una herramienta de desarrollo económico y reestructuración social es uno de los principales objetivos de Icamcyl, y desde luego del polo de innovación cuya implantación urge a la administración que salga ahora de las urnas.