El último del
JOSÉ Mª CAMPOS
Cuando atraviesas el puente romano del Mercadillo apenas se ven los restos las dos últimas casas del pueblo del Mercadillo. Dirección a Modino solo una vivienda reconstruida recuerda que allí hubo un pueblo que aparece mencionado en el «Becerro de Presentaciones» de la catedral de León del año 1468, copiado de otro de mediados del siglo XIII y en el libro de «La Montería» de Alfonso XI escrito en la primera mitad del siglo XIV. En Mercadillo estaba el hospital de San Bernabé, único de cierta importancia que existía en la comarca y que también fue hospital de peregrinos.
Hace sesenta años nacía el último niño de este pequeño pueblo, Fernando Rozas. En esa época solo había ya apenas una docena de personas. Un verja de madera da acceso a una edificación que está cubierta de maleza y que apenas deja ver el tejado prácticamente hundido. Esa fue la casa de Fernando, donde él nació y donde aún mantiene vivo sus recuerdos. En 1966 su familia se traslada a Cistierna. Ya que las casa no tenía luz ni agua corriente, «teníamos que lavarnos en el río y nos alumbramos con el candil. Al lado de mi casa estaba la ermita de San Bernabé». También cuenta que en 1964 le confirmaron que «me iba a morir por una infección intestinal». Deja los estudios en el instituto y se pone a trabajar en la empresa minera de Hullera de Sabero en Vegamendiana, donde trabajaban de mineros su padre y sus hermanos. También se dedico a trabajar el campo pero señala que «A mí solo me gustaba pintar y escribir poemas».
Aficionado a la poesía desde muy pequeño empezó a escribir poemas que al final recopiló en un libro que publico en Gijón y al cual define como catarsis de su propia locura. En la actualidad el libro «Garabatos del alma» se puede descargar gratuitamente de la pagina del Ayuntamiento de Cistierna. Además, dispone de otros poemas que aún no han sido publicados. «He escrito muchos poemas y he rotos muchos poemas a lo largo de los años», según Rozas.