La escasez de medios y la accidentada orografía dificultan las tareas de búsqueda del fugitivo
Las críticas de los omañeses a las labores de búsqueda del bandolero llevadas a cabo por la Guardia Civil «están injustificadas», según fuentes de la investigación. Las limitaciones de personal que debe superar el organismo, así como la accidentada orografía que presentan los montes de Omaña dificultan al máximo la búsqueda del fugitivo. Además, dichas fuentes aseguran que la gente tampoco ha colaborado demasiado. En los últimos días, se han llevado a cabo diversas batidas, y cada día acuden a los pueblos de la comarca algunos efectivos policiales de paisano. La Guardia Civil continúa buscando a este hombre de 56 años de edad, barba poblada, y con una mano de tres dedos, y que responde a las iniciales S.C.C., aunque él se declare funcionario de la Junta de Castilla y León, tal y como hizo con un vecino de Campo de la Lomba, única persona que ha podido charlar con él. Lleva unos prismáticos al cuello, con los que vigila sus objetivos. Fuentes de la investigación no descartan que pudiera ir armado. Mientras prosiguen las tareas de búsqueda, el bandolero continúa agazapado en el monte. Desde la pasada semana, no se tienen noticias de nuevas actuaciones del fugitivo de la justicia. Los últimos robos que perpetró se produjeron en la zona de Valdesamario y, desde entonces, el bandolero de Omaña ha desaparecido. «De momento, está todo tranquilo», afirma un vecino de Riello. En el último mes ha robado en al menos 15 pueblos de la comarca; Rosales, Riello, La Utrera, Oterico, Los Orreos, Salce, Pandorado, Guisatecha, Carrizal, Manzaneda de Omaña, Arienza, Ceide, Paladín, Valdesamario y La Urz. Siempre ha utilizado la misma táctica; esperar que la vivienda quede vacía para cometer el hurto a una velocidad de vértigo, y volver al monte.