De 1991 a 2001 perdieron el 7,98% de su población, un 40,4% de la merma de 37.145 en toda la provincia LAS CUENCAS MINERAS SE DESPUEBLAN
Mil millones para diversificar no evitan la pérdida de 15.010 habitantes
El impacto de la crisis de la minería del carbón y la reconversión que ha sufrido en la última década ya se
Los 40 municipios que tienen o han tenido minas de carbón en la provincia y los limítrofes a estos (37), lo que se conoce como las cuencas mineras leonesas, han soportado en los últimos diez años una sangría poblacional, perdiendo el 7,98% de sus ciudadanos. En la actualidad cuentan con 173.025 habitantes, frente a los 188.130 de 1991, según los cálculos extraídos del último censo publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Hace 20 años había 192.550: en dos décadas son 19.525 habitantes menos, un 10,14% del censo de 1981. Y entre ese año y el 91 el descenso demográfico se centró en los municipios de influencia -limítrofes a mineros-, pero las últimas cifras reflejan que en el último decenio la despoblación se ciñe fundamentalmente a los pueblos con minas. De estos datos se deduce que la despoblación leonesa (-37.145 personas) en el último decenio se ha centrado en las cuencas (el 40,4% de la caída demográfica) y en León capital (16.709 habitantes, 44,9%) y que los pobladores de las zonas carboneras que se han ido no lo han hecho hacia esta ciudad u otros núcleos importantes, sino fuera de la provincia. Entre las cuencas y León suman el 85,3% del despoblamiento sufrido entre 1991 y 2001. El resto de la provincia sólo restó al censo 5.426 habitantes. Tres reconversiones Las tres reconversiones sucesivas que han sufrido están pasando factura. A la pérdida de más de 6.000 puestos de trabajo directos en el sector (a 31 de diciembre del 2001 había algo menos de 5.300) y de innumerables inducidos -se calcula que hay una relación de uno a cuatro- se ha sumado la falta de expectativas. El Estado, sólo entre 1996 y 2001, invirtió en programas concretos y sin contar la inversión ordinaria para estas zonas unos 600 millones de euros (99.800 millones de pesetas); resultado aproximado de sumar las actuaciones previas al Plan del carbón de 1998 y las de este -ver cuadro adjunto-. A este esfuerzo económico hay que sumar el de la Junta de Castilla y León. Desde el inicio la década de los 90 hasta ahora ha habido tres leyes de Actuación Minera: suman otros 408 millones de euros (68.000 millones de pesetas) de inversión en la búsqueda de alternativas industriales y económicas para estos territorios. Más, por tanto, de mil millones de euros (166.300 millones de pesetas) de especial esfuerzo en una década. Todas estas cifras surgen sin contar los planes europeos Rechar I y II, articulados hasta 1997 por la UE -y de los que se desconocen realmente los montantes económicos que invirtió- o el coste de las ayudas directas a las minas, las eléctricas y el coste de las prejubilaciones con las que se ha tratado de hacer subsistir y sanear el sector por razones únicamente sociales y regionales. Para muestra, un botón: sólo el Plan del carbón ha dejado desde 1998 otros 973,8 millones de euros (162.000 millones de pesetas) para este apartado.