ANÁLISIS Jesús María López de Uribe
A la espera de las máquinas
La declaración de impacto ambiental positivo para el proyecto de Payuelos, aunque le lime un nueve por ciento de las hectáreas regables planificadas, es una gran noticia para el Sur de León y la provincia en general. Ahora que Medio Ambiente da el permiso definitivo, que ya vendió el pasado 1 de abril en el BOE con el anuncio de la exposición pública de este trabajo diciendo que la decisión era «inminente» -han pasado más de seis meses-, las cosas quedan mucho más claras y definidas. Ahora es el momento de dar el impulso definitivo a una zona que lleva esperando desde 1987 -cuando se cerró con mucho dolor y convulsión social el pantano de Riaño- que se transformaran sus hectáreas de secano en el prometido regadío. Y es que se dice pronto: son 15 años de espera para una obra en la que sólo está terminado uno de los canales principales y el trasvase al Carrión. Siete años han tardado los populares en dar el impulso definitivo a la zona del Sur de León y los habitantes de Payuelos no pueden permitir que se tarde más tiempo en comenzar las obras de transformación. Quedan seis años hasta el 2008 para consolidar las primeras 24.000 hectáreas. Que entren las máquinas rápido, que hay prisa.