El pedáneo respalda al concejal socialista aunque matiza que hay personas en contra de los locales VILLALOBAR
El PP también defiende la buena convivencia con los clubes de alterne
El alcalde pedáneo de Villalobar, Héctor Martínez Rodríguez (PP) ha defendido las palabras del concejal en el Ayuntamiento de Ardón, C

Villalobar, en la fotografía, vive con normalidad la presencia de los clubes de alterne
«Las barras americanas no dan de comer al pueblo». Así de contundente se mostró el presidente de la Junta Vecinal de Villalobar, Héctor Martínez Rodríguez, que señaló además que la convivencia en la localidad es perfecta. Martínez hizo también referencia a los supuestos beneficios económicos que tiene Villalobar con la presencia de los clubes. «No creo que tengamos alguna ventaja económica en el pueblo gracias a los clubes. Todos los impuestos municipales los recoge el Ayuntamiento de Ardón, pero no directamente la pedanía, con lo que no hay beneficio directo», señaló. Sobre la convivencia en el pueblo, Héctor Martínez considera que la mayor parte de sus vecinos está a favor de que permanezcan en el pueblo. «Habrá gente que esté en contra de que haya clubes, lógicamente, pero nadie se ha manifestado en este sentido. Creo que la gente lo respeta porque no hacen mal a nadie», comentó Martínez. El personal de los clubes, según el presidente de la junta vecinal, no suelen estar en el mismo pueblo, ya que «van al hostal, se toman un café y vuelta al local».Martínez se mostró «un poco cansado» de que sólo se hable de estos temas «cuando en Villalobar hay más negocios». Enfado con Fomento Héctor Martínez habló además de la carencia de infraestructuras y la peligrosidad de la N-630 a su paso por Villalobar y la futura autovía. «La junta vecinal pidió al Ministerio de Fomento que hiciera un acceso a la autovía hasta Fresno. No nos hicieron ni caso», comentó el pedáneo. Otra de las reclamaciones de los vecinos de Villalobar es la construcción de un puente que salve la carretera hacia Benavente. Héctor Martínez indicó que «tenemos numerosos escritos en contra de la travesía mandados a Fomento. Queremos que de una vez se rebaje la velocidad de 80 kilómetros por hora a 50. Ya está bien que seamos el único pueblo que tiene una carretera a su paso por ella que no esté a 50». Además, han pedido que se construya un puente para salvar la carretera y no exponer a los vecinos al peligro de ser atropellados.