Las parejas se forman en su mayoría sólo por mujeres ante la falta de hombres interesados en el folclore
El grupo «Tsaciana» busca varones para equilibrar sus grupos de bailes
El grupo «Tsaciana» está sufriendo un significativo desequilibrio entre las parejas que participan en los bailes tradicionales, debido a la
Se buscan varones de entre 14 y 17 años, aunque el grupo Tsaciana está abierto a todas las edades, y por supuesto también son bienvenidas nuevas incorporaciones de mujeres. Su presidente, Severino Álvarez Macías, ha insistido en la necesidad de que se incorporen más hombres a este grupo folclórico para poder garantizar la continuidad de su trabajo de conservación de las danzas y las costumbres tradicionales del valle. Como prueba de la diferente acogida que tiene su iniciativa entre ambos sexos, basta señalar que durante su última actuación pública en un centro educativo de Villablino se apuntaron al grupo de bailes infantil diez niñas y tan solo un niño. Esta tendencia está provocando un alarmante desequilibrio a la hora de formar parejas de bailes, y desde esta asociación se ha iniciado una campaña por colegios y asociaciones juveniles para intentar reclutar nuevos miembros, por lo que solicitan la colaboración de los lacianiegos. El apartado económico es otro de los principales inconvenientes con los que se encuentra el grupo Tsaciana a la hora de llevar a cabo su programa de actividades durante todo el año, tanto en gastos de desplazamiento como los que genera el propio grupo en cuanto a indumentaria. Sirva como ejemplo que un traje completo de mujer cuesta 300 euros. A pesar de todos estos obstáculos, los integrantes del grupo no han dejado de participar en la mayoría de las fiestas del municipio, de otras comarcas cercanas, o incluso en celebraciones a las que son invitados desde diferentes puntos del país. De hecho, los integrantes del grupo deberán hacer hoy mismo las maletas para participar en el VIII certamen nacional que se celebra este fin de semana en el auditorio de Puerto Llano, (Ciudad Real), con motivo de las fiestas de Santa Bárbara, que se celebran en esta población de amplia tradición minera. La delegación lacianiega incluye a tres parejas de entibadores mineros, que realizarán una exhibición con la instalación de tres cuadros de madera para la sujeción de galerías. Para el presidente de la sociedad, estas invitaciones suponen un reconocimiento al esfuerzo de todos los integrantes del grupo, aunque según confiesa, el principal reconocimiento a su trabajo «es cuando veo bailar a niños de 10 años una jota o una garrucha, tocar el pandero y las castañuelas, o cantar canciones de boda», concluye Severino Álvarez.