ESTUDIOS BAÑEZANOS Conrado Blanco

Iglesias desaparecidas

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Perix, hoy, ya es solamente eso, un topónimo, un lugar donde estuvo enclavada, tal vez, la primera parroquia de la villa, la de San Pedro; un poblado con resonancias de esotéricos relatos y leyendas envueltas en la fantástica ingenuidad de unas sencillas gentes que decía habérselas oído a sus progenitores; así que era tal la efervescencia imaginativa de los relatadores que toda la narración giraba en torno a fabulosos tesoros ocultos en este ya casi olvidado y también desaparecido asentamiento. A unos dos kilómetros de la Plaza Mayor, en la carretera Madrid-La Coruña, y a mano izquierda con dirección Madrid, pegando a la Ciudad Misioneras, existe un pequeño montículo en el que hasta no hace mucho, se podían observar los cimientos de la que posiblemente pudo ser la primera Parroquia Bañezana. El día que sepamos cuando se edificó esta iglesia, habremos dado un gigantesco paso en la búsqueda de los origenes de La Bañeza, tema que actualmente tanto nos preocupa, e igualmente quedarán aclaradas algunas incógnitas de la romana Bedunia, ya que el término colindante con Perix se llama la Quintanilla, y en tiempos aún más remotos se la llamó la Quintana, y todos sabemos que Quintana era una de las puertas, vías o plazas de los campamentos romanos donde se vendían víveres. Durante siglos Periz y la Quintanilla fueron dos barrios asentados en torno a la ya mencionada iglesia de San Pedro. La cita más antigua que yo he visto sobre la parroquia pertenece a la Crónica de Calatrava, y el autor de la misma, don Antonio de Torres y Tapia, dice copiar de un manuscrito de un clérigo de La Bañeza llamado don Pelayo. Según el clérigo, la de San Pedro de Perix ya existía en 1291. ¿Cuales fueron las causas y razones para que desaparecieran primeramente los dos barrios y posteriormente la Iglesia? Son varias las causas, y aunque parece ser que, la más acertada y lógica es la de que los vecinos de Perix y la Quintanilla encontraban el asentamiento un tanto incómodo, agravándose considerablemente durante los meses de invierno, corriendo gran peligro con las frecuentes crecientes del río que, en ocasiones permanecían durante varios días Perix y la Quintanilla inundados por las aguas. En el año 1520 puede decirse que apenas quedaban vecinos ya que la mayoría se habían trasladado a la calle de Astorga y a lo que empezaba a llamarse Barrio de Labradores -en las proximidades de la iglesia de El Salvador-. En el año 1532 ya no se celebraba en San Pedro el Santo Sacrificio de la Misa, ni tenía pila bautismal y los pocos vecinos que quedaban acudían a los oficios religiosos a la otra Parroquia, a El Salvador. A San Pedro de Perix acudían las procesiones de rogativas y las penitenciales de la Semana Santa, actos que se celebraron hasta la total desaparición de la iglesia en 1808 (Guerra de la Independencia). En el templo se albergaron los ingleses, que retrocedían ante el empuje de las fuerzas Napoleónicas, y después, ocupada por los franceses, fue quemado todo cuanto pudo servirles de combustible, quedando solamente las paredes. Nunca más se volvió a reparar o reconstruir la Iglesia de San Pedro Perix. Sobre la destrucción, en el libro de Becerro de la Fundación del convento del Carmen de La Bañeza, Fray Domingo de Jesús, superior del convento, escribe de su puño y letra: «Como en los últimos días del mes de Diciembre del año 1808 habiendo venido mucha tropa inglesa robó y atropelló a los Religiosos, pero todavía fue mucho más desastroso el daño que hizo la tropa francesa que duró hasta el año de 1814. Las fuerzas francesas destruyeron todo lo material del convento, hasta derribar las paredes y techumbres y sólo quedaron las paredes de la iglesia con la bóveda de la Capilla Mayor y la bóveda de la Capilla de las Angustias, también quedaron las paredes de la obra nueva y de la librería».

Cargando contenidos...