La víctima recriminó a Sandoval que no pagaba las copas
Un testigo vio el coche del acusado en el lugar del asesinato de Fresno
La segunda jornada del juicio contra Carlos Enrique Sandoval, el agricultor de 33 años acusado de asesinar a un pastor de Fresno de la Vega el 21 de enero del 2001, sirvió para situar la fu

La madre de la víctima (segunda por la derecha), sentada en la Audiencia
El jurado popular encargado de dictaminar la culpabilidad o inocencia de Carlos Enrique Sandoval, en el asesinato de José Antonio Rodríguez, escuchó durante la segunda jornada del juicio la versión de varios amigos de la víctima y vecinos de Fresno de la Vega. Según puso de manifiesto un testigo, la furgoneta blanca que utilizaba Sandoval estaba aparcada sobre las doce de la mañana en las inmediaciones donde se cometió el crimen aquel 21 de enero del 2001. Los forenses sitúan la muerte del joven pastor veinte minutos más tarde. Recibió tres impactos de bala procedentes de una escopeta de caza, que le alcanzaron el cuello, un glúteo y la cabeza, al bajar a retirar varios troncos de chopo colocados intencionadamente en el camino hacia la majada de ovejas que alimentaba cada día. También se tomó testimonio a un hombre que recordó que la víctima había recriminado a Sandoval que no pagaba las copas y que desde la Semana Santa del 2000 habían roto por ese motivo las relaciones. De hecho, todo el grupo de amigos dejó de hablar al ahora imputado, que comenzó a salir solo por las noches. La Guardia Civil señaló el primer día del juicio que Sandoval había confesado en febrero del año pasado que asesinó a Rodríguez por el vacío que le hizo el grupo. Unas declaraciones que el acusado rectificó ante el juez alegando que durante el interrogatorio de los agentes le bajó la glucosa y estaba sin fuerzas.