El instituto agrario realiza un trabajo sobre el acuífero de Los Arenales
Los primeros trabajos del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León serán un estudio para la recarga del acuífero de Los Arenales, agilizar la aprobación de figuras de calidad para los alimentos de la comunidad y potenciar el servicio autonómico de información gráfica para el sector agrario. Así lo destacó ayer el primer director general del Instituto, José Manuel Ferreras, en declaraciones a los periodistas tras su toma de posesión en Valladolid, que presidió el consejero de Agricultura, José Valín. El director general dijo que los primeros resultados concretos del Instituto se podrán comprobar dentro de dos años, ya que el reto inmediato «es empezar el proceso de constitución» de este nuevo centro y llevarlo a cabo «de manera adecuada». Ferreras añadió que el Instituto funcionará por encargo de la Consejería de Agricultura y recordó que uno de los primeros trabajos ya encargados por el propio consejero es el estudio sobre el acuífero, en colaboración con la Confederación Hidrográfica del Duero. Cinco provincias afectadas El acuífero de Los Arenales abastece a pozos para el riego agrícola de unas 700.000 hectáreas de Ávila, Salamanca, Segovia, Valladolid y Zamora y sufre un problema de saturación que obligó a la Confederación a prohibir nuevas captaciones de agua. Otros de los primeros trabajos serán el de hacer «más ágil» la tramitación de figuras de calidad como las denominaciones de origen y las marcas de garantía, «en el línea seguida por la Dirección General de Industrias Alimentarias», y el de potenciar el servicio de información gráfica de la Consejería, demandado por subsectores como el viñedo y la ganadería. José Manuel Ferreras aseguró que su objetivo es «crear un clima de trabajo adecuado» en el Instituto, en el que «todo el que quiera trabajar va a tener un hueco». Por su parte, el consejero explicó que si bien este acto no era preceptivo, prefirió celebrarlo para «dar toda la altura protocolaria que se merece» esta toma de posesión, «por las funciones suficientemente altas del nuevo Instituto». Ayudar al sector El consejero, en su intervención en el acto, destacó entre los retos del Instituto el de ayudar el sector agrario en su «adaptación a los nuevos tiempos», en constante cambio por la continuas modificaciones de la Política Agrícola Común (PAC) europea. Al respecto, resaltó al necesidad de adaptarse al mercado y «conseguir que desde lo público se pueda ayudar al sector, para dotarle de la tecnología adecuada y alcanzar la excelencia». El Instituto «nace con el objetivo de ampliar la actuación pública» para dar «el impulso de modernidad que precisa el sector», añadió Valín.