Los regantes de Santa Colomba de la Vega piden ser reconocidos por Villameca
Defienden que si se quedan fuera del derecho de riego será «la ruina para el pueblo»

Tierras de cultivo a las afueras del pueblo de Santa Colomba de la Vega. FERNANDO OTERO
Los regantes de Santa Colomba de la Vega han solicitado formar parte de la Junta de Regantes del Tuerto y ser integrados en la nueva mancomunidad que se está conformando en torno al Sindicato Central de Villameca, que aglutina a las comunidades de regantes de la zona y que tendrá el derecho de concesión del agua de este pantano y de la de Villagatón, en cuanto entre en servicio.
Se trata de un territorio perteneciente al municipio de Soto de la Vega que abarca unas 300 hectáreas y que actualmente riega con el agua sobrante de Villameca. Una parte del pueblo, la más pequeña, depende del embalse de Barrios de Luna y tiene el agua asegurada.
No es el caso de la amplia zona regada por Villameca. Para los afectados, es esencial que entrar en el reparto del agua porque lo contrario supondría «la ruina» para el pueblo. Varios de estos agricultores son gente joven que tiene ilusión por seguir cultivando las tierras, pero la escasez de agua que afecta especialmente a la zona cuando asoma la sequía les hace pasar momentos muy difíciles. Por ello, hacen un llamamiento para dejar atrás el pasado y mirar hacia un futuro en el que el agua será imprescindible para su supervivencia, un elemento que, consideran, «debe ser para todos en las mismas condiciones de uso».
Actualmente, los regantes de Santa Colomba de la Vega no están reconocidos por el sindicato central, por lo que no tienen derecho al agua y esa es la solicitud que por segunda vez han trasladado a los responsables —la primera, denegada, fue hace nueve años—, aunque de momento no han recibido respuesta ni acuse de recibo.
Son conscientes de que son una comunidad pequeña, con apenas un 6 por ciento de las hectáreas de las 5.000 que se gestionan en la zona, pero creen que puede haber agua para todos si se acometieran canalizaciones de riego o se mejoraran las infraestructuras existentes, por donde, aseguran, se pierde hasta el 50 por ciento del agua debido a sus malas condiciones. En este sentido, defienden que «la unidad de todos es un refuerzo en la posible negociación de necesidades de inversión y normalización ante las autoridades, debe facilitar la disponibilidad de agua para todos».
Argumentan que si se actuara así la capacidad de riego sería mucho mayor a la actual, unas reservas deficitarias con las que se tienen que abastecer unas tierras de cultivo que se han duplicado en los últimos años. A su favor, exponen que la inclusión de Santa Colomba reforzaría la economía de la zona.