Los pequeños ayuntamientos tendrán depuradas sus aguas en siete años
Junta y Diputación firman el último convenio que incluye a más de 110 municipios de León

El vicepresidente tercero de la Diputación, Alider Presa, y el consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones. JCYL
La Junta de Castilla y León, diputaciones provinciales y ayuntamientos menores de 500 habitantes equivalentes invertirán 128 millones en depuración de aguas hasta 2028 que beneficiará a más de 250.000 personas de municipios, aquellos de menos de medio millar de personas. En León se llevarán a cabo las obras en 110 municipios.
Así lo trasladó el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, quien auguró que dentro de siete años Castilla y León habrá cumplido el objetivo de cero aguas residuales, gracias a las tres patas comprometidas: las de mayores de 2.500 habitantes; las de entre 500 y 2.500 y las de menos de 500, cuyo convenio, el de esta última, se firmó ayer en la sede e-Lea de Urueña (Valladolid) entre la Junta y las diputaciones provinciales.
En total, beneficiará a más de un millar de núcleos de población de menos de 500 habitantes, con el que la Comunidad se acerca al vertido cero a los ríos y cumple también con la exigencia legal europea.
Igualmente, el consejero destacó que las depuradores «atraerán población al medio rural y ayudan a crear oportunidades», un objetivo por el por el que «trabajan la Junta, las diputaciones y los municipios». «Sin color político. Aquí estamos todos para un objetivo tan ambicioso de cero aguas sin residuos. Y Castilla y León será la primera autonomía en llegar porque es una meta que tiene que unirnos a todos», comentó.
Al acto asistieron los presidentes de las diputaciones de Burgos, César Rico, Valladolid, Conrado Íscar, y Soria, Benito Serrano, además de representantes de las otras seis instituciones provinciales y algunos de los delegados territoriales de la Junta. Íscar intervino en representación de todos los demás, donde recordó la importancia de esta medida, máxima cuando en el anterior convenio se vieron beneficiados 31 municipios de su provincia y se puso en marcha un plan propio de depuración, «con muchos municipios en obras y otros que se licitarán». Ahora, con este nuevo acuerdo para los ayuntamientos más pequeños, hay 69 localidades en Valladolid que «todavía tienen esa necesidad de depurar esas aguas».
Tras la bienvenida del alcalde Urueña, Francisco Rodríguez, «encantado» de ser anfitrión en un pueblo de 203 habitantes y por tanto beneficiario de esta medida, tomó la palabra Suárez-Quiñones, quien destacó que «todo depende del agua», desde la «modernidad del municipio hasta el compromiso moral del medio ambiente, con el medio rural, con la legalidad por la normativa europea; con la industria que no pueden implantarse, con la vida de los pueblos y la población que se duplica o triplica el verano». Y también, añadió, un servicio al medio natural y ríos que «tienen que estar depurados».
Recordó que hace dos legislaturas su departamento dividió esta misión en tres tramos: de 2.500 hacia arriba; hasta 500; y por debajo de 500 habitantes equivalentes. «Hemos completado la depuración de los más grandes con más de 200 millones de euros para 150 núcleos», expuso el consejero, quien reconoció que aún existe alguna estación en construcción.