La situación estratégica y el ferrocarril son claves para la viabilidad del proyecto
Los promotores de La Robla Green aseguran que el municipio de La Robla en un enclave perfecto para el proyecto integrado, por su ubicación geográfica y sus conexiones ferroviarias. Dicen que «esta ventaja facilita que la central de biomasa se provea de los restos agrícolas que necesita. Y permite así mismo que la central de e-metanol verde esté conectada con el resto de España y con diferentes puertos, para exportarlo a Europa y a otros continentes». Esperan que la construcción de estas dos plantas comience en el segundo semestre del año 2024 para su puesta en marcha dos años después.
La Robla Green supondrá una inversión de 439 millones de euros y la creación de 450 puestos de trabajo en la fase de construcción, así como 190 empleos en la fase de operación, de los que 100 serán industriales y 90 relacionados con la actividad derivada de la biomasa. Producirá 400 GWh/año, 34 MWt red de calor y 100K t/año de e-metanol verde. Además La Robla Green aportará aproximadamente 16 millones de euros anuales de ingresos para el sector agrícola y logístico.
En definitiva, afirman, «estamos ante un proyecto que incentiva el aprovechamiento de los recursos naturales renovables (restos agrícolas) y facilita su valorización para la generación de energía neutra en emisiones. Además impulsará la producción de un componente indispensable para la industria química como el e-metanol verde. Un claro ejemplo de cómo es posible reactivar la economía de una zona desde la innovación y el constante compromiso con el medio ambiente».