UPA-Coag reclama a la Junta que publique ya las ayudas para hacer frente a la sequía
La organización recuerda que se afrontan la adquisición de piensos y los costes de la siembra
La Alianza UPA-COAG pidió ayer a la Junta de Castilla y León que publique de forma «inmediata» las líneas de ayuda como consecuencia de la sequía a las que la Administración autonómica «se comprometió» para «posibilitar» al sector agrario profesional el acceso a líneas bonificadas de financiación ajena, así como que se incluya al sector ganadero en las futuras líneas de ayudas directas. «Tener que adquirir un mayor volumen de piensos y forrajes por el agostamiento de los pastos naturales y escasez de otros recursos y afrontar los costes de preparación y siembra de la próxima campaña hace necesario que el sector agrario cuente con posibilidad de financiación suficiente», recalcaron fuentes de la Alianza.
«En la campaña 2022-2023, la producción media por hectárea en secano ha disminuido en torno al 45 por ciento con respecto a la media de las últimas diez campañas, lo que ha provocado que la producción de cereales de invierno se haya reducido en unas 225.000 toneladas en nuestra provincia», advirtieron.
En este contexto, la Alianza hizo hincapié en la «pérdida continuada» de rentabilidad en el cultivo de cereales de invierno en la provincia de Zamora y en Castilla y León. Las producciones medias en secano han disminuido drásticamente y los costes de producción se han disparado», afirmó.
Por su parte, la organización agraria Asaja cifró ayer en 2.000 millones de euros las pérdidas económicas de los cultivadores de cereal en Castilla y León, pese a la ayuda que ha supuesto la cobertura de Agroseguros para zonas afectadas por pedrisco y los pagos de la PAC, ha afirmado el presidente autonómico de la organización agraria, Donaciano Dujo.
Tras recordar que Burgos es la principal productora de cereal de España y supone el 10% de toda la producción estatal, Dujo ha recordado que los costes de la siembra, incluidos fertilizantes y fitosanitarios se duplicaron en el inicio de esta campaña y pasaron de unos 500 a unos 1.000 euros. Además, la cosecha se ha reducido prácticamente a la mitad, «lo que supone una coincidencia catastrófica».