El acusado de matar a Paula cierra el juicio: «No puedo dar explicaciones»
La fiscal mantiene que el crimen fue un asesinato y la defensa sospecha de un tercer varón
El sospechoso permanece pensativo a la derecha, instantes antes de comenzar la sesión de ayer. CARLOS CAMPILLLO/ICAL
«Sigo diciendo lo del primer día, no me acuerdo de nada. Hice el gesto de hacerle eso (en referencia a las tres puñaladas) pero vivo con ello y para mí no es fácil. No quiero este mundo para nadie y con todo el respeto no puedo dar explicaciones. Todo lo que pueda reparar del daño lo haré con la gente y con la sociedad. No es gustoso ni para mí, ni para la otra parte». Hizo uso del último turno de palabra el acusado de dar muerte a Paula Miguélez, la joven acuchillada por tres veces en la espalda el 19 de abril de 2021, cuyo juicio concluyó ayer con la intervención del sospechoso, y lo hizo en la misma línea que le ha caracterizado estos días.
No hubo arrepentimiento porque ahora ya no hay confesión, al contrario de lo que sucedió ante la Guardia Civil la noche de autos. Así que la fiscal se mantiene en su tesis del asesinato y otros cargos y propone 29 años de prisión. La defensa mantiene que no hay pruebas de que fueran pareja a efectos reales, por lo que no puede haber agravante de parentesco y la condena se deduciría bastante. El jurado empieza a deliberar hoy.
«Contó una película, porque tiene derecho a mentir, y lo ha hecho con excusas absurdas. No coincide con lo que declaró en su día», dijo la fiscal. «También miente para decir que no eran pareja, reconoció en una pregunta que tenían previsto vivir juntos. Todo lo demás que ha dicho son mentiras», aseguró la fiscal sobre el sospechoso.
El turno de informes se prolongó casi cuatro horas. El del Ministerio Público fue detallado.
«El sospechoso coartó su libertad y la controló (a Paula). Circuló 20 kilómetros, violentó su vivienda con ella presa del miedo y del pánico. ¿Se lo pueden imaginar?». Le preguntó dónde estaba escondido un varón que él creía que estaba en su casa. Él es el que manda y si dice que la está engañando tiene que ser así. La mató porque es lo que él quería y era consciente». Todo está probado, según la fiscal.
«La he matado, me he jodido la vida», le dijo el acusado a su padre según refleja el atestado de la Guardia Civil. «¿Cómo voy a estar tranquilo si he matado a una persona?», recordó la fiscal que le dijo el sospechoso a los agentes. «Era plenamente consciente», dijo la representante del Ministerio Público.
Advirtió la fiscal al jurado de que los familiares del acusado tienen obligación de decir verdad. «Mintió el padre respecto a la madrugada del crimen, porque es falso que su hijo no le dijera nada y la prueba es que él va a buscarlo directamente a casa de Paula». La llamada de emergencia reza textualmente: «Mi hijo está mal y dice que le ha hecho algo a su novia».
«No podía estar tan mal psíquicamente porque solamente necesitó una asistencia tras los hechos por una crisis de ansiedad», remarcó la fiscal. Posteriormente ennumeró el estado de la habitación de Paula. Todos los datos obtenidos sostienen que no hubo opciones de defensa para la víctima.
Destacó la fiscal que pese a la supuesta adicción grave a las drogas que ahora se alega, el sospechoso se adaptó perfectamente a la vida en prisión sin mostrar dependencia de las drogas: «Fue una curación milagrosa».
Señaló que los informes de los peritos contrastados por la defensa no obedecen a la verdad, sino al interés del sospechoso por demostrar que estaba enajenado en el momento de los hechos. «El acusado miente más que habla». Los peritos afirmaron que una enfermedad y un trastorno son lo mismo. «Actúan al servicio del procesado»
La fiscal explica que aplica la agravante de parentesco por la relación estable que les había ligado. «Tuvieron altibajos pero eran pareja y se comportaban como tal y habían hablado de tener hijos. Pasaron las Navidades juntos», explicó.
«Matar a Paula fue solo un gesto de la superioridad que sentía sobre ella y de que la mujer tenía que estar por debajo».