Los regantes llevan años reclamando la regulación del río para mantener este sistema
Las comunidades de regantes del San Salvador de Destriana y San Esteban de Robledo de Valduerna vienen años reclamando que este esfuerzo técnico y económico de la Administración deber ser complementado por la indispensable regulación del río Duerna, de forma que el agua llegue en cuantía suficiente a las derivaciones en el momento óptimo para su distribución por las zayas y siendo compatible con el caudal ecológico del sistema. Por eso, piden que se pongan en marcha los sistemas que se consideren necesarios con el fin de conseguir alternativas de gestión del agua adecuadas en toda la comarca y especialmente en la zona del interfluvio entre el ríoDuerna el Peces.
Mientras que otras comunidades, como las del Páramo o la de Payuelos, están inmersas en millonarios procesos de modernización, los agricultores de la comarca de la Valduerna siguen luchando, por lo menos, por seguir manteniendo sus tradicionales métodos para regar las cerca cinco mil hectáreas que permanecen productivas en la zona.
Por el margen izquierdo del Duerna discurre el río de los Peces, que ancestralmente se nutre de las derivaciones efectuadas en invierno desde el río Duerna a través de otros cauces o zayas secundarias, fundamentalmente a la altura de Castrillo de la Valduerna, Destriana y Robledo de la Valduerna.
Fue hace unos años cuando la CHD consideró estas zayas cauces de riego y ordenó su cierre desde 1 de octubre al 1 de abril. Según aseguran los regantes de la Valduerna, el criterio que utiliza el organismo de la cuenca «es la necesidad de preservar un mal llamado caudal ecológico en el río Duerna».
Esta situación genera que ahora por el único cauce que pasa agua en otoño e invierno es por el río Duerna, por lo que aseguran que se ha producido un deterioro medioambiental importante en toda la comarca, además del efecto negativo en la recarga de acuíferos.