Una reivindicación histórica y leonesa
El historiador Sanz analizó en el IBO de Cistierna el origen del concejo

El historiador Siro Sanz en el IBO de Cistierna.
El Instituto Bíblico y Oriental de Cistierna acogió la charla del historiador, Siro Sanz, «Orígenes de la montaña: del concilium al concejo». Recordó que es la propiedad comunal, la causa por la cual se originan y organizan las estructuras del gobierno concejil. Este tipo de propiedad trae sus orígenes de tiempos anteriores a Roma cuando los clanes cántabros delimitaban sus territorios de pastoreo tomando como referencia los cordales montañosos y las aguas vertientes. «Estas tierras comunales fueron defendidas sistemáticamente de los clanes vecinos y de los invasores romanos. Dice el autor antiguo Floro que «Augusto recelando del abrigo de los montes, les ordenó (a los cántabros) que habitasen establemente en la llanura (fondo de valle) y que allí residiese el consejo del pueblo» ibi gentes ese consilium». Esta cita de Floro, casi sugiere el concejo mayor».
El nuevo poder político romano tuvo que echar mano para mantener la paz de los notables locales, como prueba la lápida de un príncipe de los cántabros en Robledo de la Guzpeña; de un procurator o princeps en Pedrosa del rey; un vicani o aldeano perteneciente a un vicus o aldea vadiniense. «Vemos también en las lápidas vadinienses la relación de alguno de esos clanes con las poblaciones actuales. Aliesigini (Aleje); Arcaedun (Arcedon-Corao); Pentiocum (Pendes); Ulibagios de donde puede venir el nombre del concejo de los Orbayos», según Sanz. Este tipo de propiedad se conservó durante el periodo Suevo y Visigodo; también durante la dominación musulmana, «esto lo afirmamos por la evidencia de tantos topónimos aplicados al agua de origen indoeuropeo que prueban la existencia de población autóctona». El paso de este tipo de propiedad de origen tan antiguo a la Alta Edad Media se vio favorecido por la falta de autoridad real, que se limitaba a sancionar las repoblaciones de hombres libres. Será en los siglos XIV y XV, cuando comienza la lucha de este tipo de propiedad comunal ancestral.