El pueblo minero de León que produjo energía durante décadas para todo el país, el último en tener luz
Villablino no ha recibido el suministro eléctrico hasta las 11.30 horas. Pocos minutos después, los lacianiegos recuperaban al fin la telefonía. Su odisea contrasta con el valle de Sajambre, en Picos de Europa, que esquivó el peor apagón de la historia de España

Vista de Villablino.
Laciana, la comarca que durante décadas abasteció la energía de todo el país con sus minas de carbón, ha sido la última de la península en recibir el suministro eléctrico. Hasta este martes a las 11.30 de la mañana no se ha hecho la luz en Villablino, pocos minutos antes de que se restableciera, por fin, la comunicación telefónica.
Mientras tanto, en el otro extremo de la provincia, en pleno Parque Nacional de Picos de Europa, el valle de Sajambre resistió el envite y evitó el apagón. Todo un 'milagro' energético. Son las paradojas de la provincia leonesa.
Según ha explicado el alcalde de Villablino, Mario Rivas, no se conocen las causas de este retraso respecto a otras zonas, pero explicó que Red Eléctrica no ha dado la conexión a Fenosa y por lo tanto a Prohida para la subestación de Sosas de Laciana y “no ha entrado en red”, siendo “un problema que ha generado red eléctrica”. Así que Laciana se quedó completamente aislada durante prácticamente un día entero mientras en el resto del país la luz se iba haciendo poco a poco, territorio a territorio.
La historia de Sajambre podría ser épica al resistir entre montañas el apagón más grave de la historia de España. En plenos Picos de Europa, este pequeño municipio ubicado al noreste de la provincia se alzó como la resistencia gala entre las decenas de localidades ubicadas en la montaña de Riaño, para resistir ante el caos reinante a nivel nacional. El bastión que desafiaba lo impensable, se encuentra en la localidad de Oseja de Sajambre, entre las rocosos macizos y escarpados valles de esa comarca, Sajambre sobrevivió a las consecuencias de la falta de suministro eléctrico al contrario que los pueblos vecinos.

Panorámica de Oseja de Sajambre en los Picos de Europa
El alcalde del municipio, Antonio Mendoza, explica que este ‘milagro’ energético se debe “a una modificación que hicimos en una de las tres centrales eléctricas que nutren nuestro suministro eléctrico, tuvimos que preparar una de ellas para que funcionara en isla, para evitar los cortes habituales que nos dejaban varios días sin suministro”. El regidor menciona las tres centrales eléctricas que están distribuidas entre las localidades de Ribota y Pío, con dos y una infraestructura, respectivamente, “aunque tan sólo una de las dos centrales que tenemos en Ribota, es la que soporta toda la transmisión de energía en este formato en isla que tenemos”, señala Mendoza.
La montaña de Beza se alza como frontera con el Principado de Asturias a la hora de transportar la electricidad, ya que su servicio está conectado la cuenca asturiano y no la leonesa, como el resto de pueblos de la comarca de Riaño. “A esa altura, con las rocas, las nevadas y las corrientes de aire, los cables pueden fallar y ni pueden exportar la energía ni recibirla tensión alguna, gracias a la modificación en isla, ese problema se subsana”, concreta el primer Edil de la localidad del valle leonés.
Actualmente cumple cerca de quince años esta modificación ‘pionera’ en el conglomerado que conforma la red eléctrica española en esta parte de la península ibérica, “evitamos que se corte la luz en malas épocas para nuestros vecinos, esta vez para nosotros ha sido un lunes cualquiera, con excepción de habernos quedado sin cobertura desde las cinco de la tarde hasta por la noche, por lo demás los vecinos pudieron ver la televisión y hacer vida normal”, ha indicado Mendoza.