Condenado a nueve años de prisión por acostarse con una niña de trece años, hija de su novia
Los hechos, juzgados por la Audiencia de León, ocurrieron en la comarca de La Bañeza; a veces la madre estaba en casa cuando tenían lugar los encuentros

Los hechos fueron juzgados en la Audiencia Provincial de León.
La Audiencia Provincial de León ha condenado a una pena de nueve años de prisión a un hombre, mayor de edad, acusado de abusar de la hija de su novia, una niña de trece años de edad en el momento de los hechos, con la que mantuvo relaciones sexuales a veces incluso estando su madre en casa y mientras la progenitora dormía. Fue en el entorno de La Bañeza. La sentencia añade una indemnización de 3.000 euros para la víctima.
La menor no asistió al juicio, por encontrarse en paradero desconocido, tutelada por los Servicios Sociales de la Junta. El sospechoso se acogió a su derecho a no declarar en la vista oral. La víctima declaró durante la instrucción, preguntada si las relaciones sexuales habían sido voluntarias, que «sí y no», que había accedido en parte por miedo a represalias y que el asunto había sido descubierto cuando la madre sorprendió a su novio en la cama con la pequeña, que en ese momento no llevaba puesto el sujetador.
Del conjunto de las pruebas practicadas en el acto del juicio, la sentencia declara probado que el acusado convivió durante aproximadamente nueve años con madre e hija. Entre el 31 de marzo de 2021 y el 14 de junio de 2021, cuando la niña tenía 13 años de edad, guiado por la intención de satisfacer su ánimo libidinoso y prevaliéndose de la situación de convivencia con la menor, mantuvo relaciones sexuales con ésta, algunas de ellas consistentes, al menos una vez, en acceso carnal por vía vaginal, otras en tocamientos, masturbaciones y demás.
La madrugada del 17 de mayo de 2021, tras preguntarle el procesado a la niña a través de lWhatsApp si su madre estaría ya dormida, le preguntó: «te apetece quedar hoy a las 6.30? (...) solo para comértelo, quieres?» «Hacemos un 69?».
El día 18 de mayo de 2021, a través de la citada aplicación, el procesado propuso a la niña la compra de juguetes sexuales, remitiéndole múltiples enlaces de direcciones de venta de los mismos, a fin de que la niña eligiese alguno, adquiriendo finalmente el procesado uno de ellos para su posterior uso con la menor.
El 24 de mayo de 2021, el procesado invitó a la niña a que eligiera tres prendas de ropa cuyo enlace web le proporcionó, intercalando el de un juguete erótico consistente en esposas o grilletes de peluche. El día referido, el procesado, con ánimo de satisfacer su lúbrico instinto, le remitió un WhatsApp proponiendo que se ducharan juntos.
Cinco días más tarde, con la finalidad de manipular a la menor y lograr satisfacer su ánimo libidinoso, le envió un mensaje WhatsApp manifestando «te vas a hacer monja o ya no quieres hacerlo conmigo?».
El 1 de junio, el procesado propuso nuevamente un encuentro sexual y, tras la negativa de la niña, el procesado insinuó su propósito de quitarse la vida, le manifiestó y «dame un motivo por el que no lo puedo hacer», «solo necesito mimos, dame mimos a ver si se me pasa».
Con insistencia
Ya el día 4, el procesado, con el ánimo ya relatado, propuso a la niña que le masturbara, enviándole un mensaje expresando «te iba a decir una cosa pero a lo mejor no quieres» «que si me tocas antes de dormir», preguntándole también si querría mantener relaciones íntimas a las 6.30 de la mañana.
El 5 de junio, tras comprobar que la madre de la niña se encontraría dormida, el procesado propuso a la menor un encuentro sexual rápido y, concretado por WhatsApp el momento preciso en que ya pudo subir al dormitorio de la niña, accedió al lugar para llevarlo a efecto, estrategia que repitió los días 6 y 9 de junio.