Diario de León

Jaime Rodríguez, asesor agrícola de Rajorsa: "León podría ser perfectamente la huerta de Europa"

Mesa redonda sobre las oportunidades de los productos locales

Mesa redonda sobre las oportunidades de los productos localesRamiro

María Carnero
León

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Jaime Rodríguez, Rajorsa

Para el asesor agrícola de Rajorsa, “el agricultor tiene que hacer un producto para que nos lo compren, y para eso, hay que saber qué nos demanda la sociedad, ser flexible y ofrecer un producto que ellos quieran”.

El problema, añade, “está en las reglas del juego, que no son las mismas para todos, como vemos en León con casos como el lúpulo o la remolacha”. Destaca que el mercado tiene que ser global, pero con los mismos estándares de calidad y de sanidad que todos los países, “los de dentro y los de fuera”. Es el caso del lúpulo, que “tenemos dos enfermedades para las que no tenemos fitosanitarios que otros países sí pueden aplicar”.

Por eso considera que la administración “tiene que liberalizar muchas cosas”. Defiende que en el caso de Azucarera, “si los agricultores ponen remolacha es porque está muy subvencionada y han suscrito un acuerdo por cinco años, que les mantiene esclavos. La empresa También tiene culpa, por bajar los precios, pero hay que tener en cuenta que es una empresa privada”. Por eso cree que “cuando se subvenciona algo es porque realmente no es rentable, a lo mejor hay que ir por otro camino, el agricultor tiene que ser más flexible, tiene que actuar como una empresa, sin condiciones. Tiene que ser libre para decidir que es lo que le interesa”.

Según Jaime Rodríguez, “existe más mundo que León, hay que abrirse y empezar a trabajar directamente con el transformador, saltarse la barrera del almacén de proximidad, y negociar directamente con la industria, que son los que van a premiar tu calidad y tu proximidad. Hay que creerse empresa, y hay que potenciar que la industria se asiente en la provincia, es lo que va a generar población, y riqueza en las zonas”. Para el asesor de Rajorsa, “en León tenemos el suelo, el agua y el clima, lo que nos convierte en un potencial que nos podríamos comer el mundo, ser la nueva huerta murciana. Va a ser la nueva huerta de Europa. Tenemos que empezar a creérnoslo”.

Eva de Río Alija, IGP Alubia de la Bañeza.

Hace 20 años desde que se creara la IPG Alubia de La Bañeza, y para su directora técnica “ha costado mucho conseguirlo, empezando por nosotros mismos, que somos los primeros, los que nos tenemos que creer el producto de gran calidad que tenemos”. Por su parte el trabajo de IGP es promocionar todas esas características, todas esas bondades, y hacer llegar ese producto al consumidor.

Para Eva del Río, la provincia de León “es alubiera por historia pero la producción ha disminuido porque hay una serie de políticas que han incentivado otros cultivos, y la alubia de calidad siempre se ha quedado fuera”. Eso hace que la IGP tenga mucha competencia con las legumbres genéricas, que “no tienen eses sello de calidad, ni cumplen esos requisitos, y es una manera de tirar por tierra todo nuestro trabajo”.

Lo que tiene claro es que sus cerca de 50 agricultores, que cultivan actualmente unas 300 hectáreas, “no podemos competir con los rendimientos, ya que los cultivos de calidad no compensan, al agricultor no le salen las cuentas y no quiere asumir riesgos, por eso muchos desisten”. Según Del Río, los que quedan “son un poco románticos, que no se fijan solo en el beneficio”.

Como consejo, recomienda que el consumidor tiene que buscar la etiqueta, que dice su procedencia y sus características del producto, y aclara que La alubia de La Bañeza nunca se vende a granel, por lo que “hay que estar muy atentos a lo que nos vende, porque hay mucho intrusismo”.

La directora técnica explica que la IGP está muy condicionada por el apoyo institucional para la promoción, “con programas de productos de León en las escuelas, con nutricionistas y degustaciones, también cada vez tenemos más presencia en las redes sociales, y trabajamos en distintas jornadas con Paradores, para que desde la hostelería también se valore el producto”.

Miguel Ángel Fontanillo, Sociedad Cooperativa Lar.

El director comercial de Lar, empresa que acaba de ser adquirida por Cooperativa Agrocántabria, explicó que tras el interés por varias empresas de comprarnos, finalmente ha sido esta, que es diez veces más grande que nosotros, lo que nos dará el apoyo económico que ahora necesitamos, por lo que esperemos que todo siga igual, ya que tenemos la sección de piensos y una marca de leche muy asentada. Tras una situación difícil, aseguró que "ahora estamos ante un proyecto ilusionante, para evitar que desaparezca una marca tan emblemática".

Fontanillo explicó que los socios seguirán en este proyecto, tanto los agricultores como los ganaderos, lo que es muy importante ya que implementa nuestra idea de empresa”.

Explica que en el sector de la leche, es un sector complicado, ya que “hay que busca una marca que responda a las expectativas de un consumidor como el de hoy, que es muy exigente y que quiere saber que es lo que se lleva a la nevera de su casa”. “Nosotros somos un producto de proximidad y competimos con las marcas del primer precio, pero no cumple las mismas exigencias que la nuestra, ya que sale al mercado con precios muy bajos, y el consumidor tiene que saber lo que se compra. Luego están las marcas blancas, que también compiten , y las premium, marcas que crecen y que están muy bien vistas.

Para el responsable de Lar, el ganadero tiene que hacer muchos esfuerzos para sacar adelante una explotación y librar los costes de producción, por lo que se tiene que adherir a las empresas, no conformarse con cubrir los gastos. “En el sector lácteo hay mucho futuro, hay relevo generacional, pero es difícil encontrar gente comprometida y sacrificada, por lo que es un relevo que ya procede del sector”, concluye.

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