La lucha contra el fuego deja ver la luz detrás de las llamas
Ayer fue el primer día entre los diez últimos en el que el trabajo de las brigadas contra incendios tuvo recompensa: los fuegos de gravedad se rebajaron casi a la mitad, y hay realojo en Tierras de la Reina y en Valdeón

El incendio de las Tierras de la Reina, a punto de ser sometido.
Grandes noticias en la línea del frente: los vecinos de Llánaves, Barniedo, Espejos y Villafrea de la Reina han podido regresar a sus domicilios, y solo queda desalojada la localidad de Casasuertes, por la persistencia del flanco sur, que se dirige hacia Palencia.
El incendio, que se inició en el entorno de Barniedo y se extendió por el valle de Valdeón, avanzando con gran virulencia y amenazando Picos de Europa, obligó al desalojo de varias localidades y al cierre de accesos clave como el puerto de Pandetrave. Sin embargo, la situación ha cambiado favorablemente en las últimas horas.
«El puerto de Panderrueda también ha sido reabierto, permitiendo el acceso al Valle de Valdeón, y los trabajos de extinción han logrado contener las llamas en gran parte del perímetro afectado», releató el delegado de la Junta en León, Eduardo Diego tras presidir una nueva reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado.
Y ha precisado en el flanco sur, ese que se dirige hacia Palencia, «los medios aéreos continúan trabajando intensamente para evitar que el fuego avance y ponga en riesgo nuevas poblaciones».
El delegado ha destacado que «la evolución del incendio en Picos de Europa ha sido positiva, lo que ha permitido que la mayoría de los vecinos puedan volver a sus casas», y ha asegurado que siguen trabajando para que Casasuertes también pueda recuperar la normalidad lo antes posible.
Ocho incendios de nivel 2 y cuatro de nivel 1: En cuanto al resto de incendios forestales activos en León, uno de los avances más destacados es la reducción del nivel de gravedad del incendio de Canalejas, que ha pasado de nivel 2 a 1, lo que indica una evolución favorable en su control, ya sin vecinos desalojados.
En Fasgar se están empleando medios aéreos y maquinaria terrestre para perimetrar el fuego en sus vertientes hacia Omaña y Palacios del Sil.
También se ha intensificado el trabajo en el sector de Llamas de Cabrera, dentro del incendio Yeres-Llamas, especialmente en la Valdueza y la Maragatería, donde el difícil acceso requiere el uso de medios aéreos y maquinaria pesada.
El incendio de Anllares del Sil ha complicado el acceso al valle de Fornela. Se trabaja entre Argayo del Sil y Fabero para evitar que las llamas alcancen Lillo y Fabero. Y En Paradiña, el fuego está perimetrado y tiende a la estabilización, lo que «ha permitido el regreso de los vecinos de Pobladura de Somoza y Paradiña». En Gestoso la situación es más compleja debido a la orografía y la dispersión de poblaciones. La UME, junto con bomberos de distintos puntos del país, colabora en las labores de extinción. En La Uña, dentro del Parque Regional, el fuera de la zona muestra poca actividad y no se prevé una evolución negativa. También se vigila el incendio de Orallo, en Villablino, que «se encuentra en fase de estabilización, aunque una columna de humo dificulta la visibilidad y la evaluación precisa de su estado». Actualmente, 66 localidades permanecen desalojadas, con 4.678 vecinos afectados, y dos están confinadas con 54 habitantes.
Varias carreteras continúan cerradas, aunque se ha reabierto la N-621 entre Boca de Huérgano y el límite con Cantabria. También se espera la reapertura de la línea de Feve entre Puente Almuhey y Guardo, pendiente de confirmación por parte del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF).
La climatología ofrece un respiro: las temperaturas han descendido, la humedad ha aumentado y se prevén lluvias en el norte de la provincia. Estas condiciones, en palabras de Diego, «permiten abordar los incendios como fuegos forestales convencionales, lejos de la virulencia extrema de días anteriores».
«Estamos en un punto de inflexión. Los incendios que ahora abordamos son extinguibles y eso nos da margen para trabajar con mayor eficacia», ha celebrado.
La Junta ha desplegado un amplio operativo con medios terrestres y aéreos, maquinaria pesada y la colaboración de la Unidad Militar de Emergencias (UME), bomberos de distintas comunidades autónomas y equipos internacionales procedentes de Italia, Francia y Países Bajos.
Además de los trabajos de extinción, se han habilitado dos puntos logísticos en Bembibre y Cistierna para alojar y abastecer a los efectivos desplazados. El Ministerio de Defensa y la UME han sido clave en la organización de estos espacios.
La Junta ha comenzado a evaluar los daños en viviendas afectadas por los incendios, como en Quintana y Congosto, donde se procederá al desescombro de los inmuebles dañados.
Para mejorar el ataque a estos frentes, ayer se han sumado dos helicópteros al operativo, así como distintos efectivos del Ejército, que apoyarán a la Unidad Militar de Emergencias (UME) en sus labores.
Pese a ello, Mañueco ha insistido en pedir más medios al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que este mismo martes visita la zona afectada por el incendio del municipio zamorano de Molezuelas de la Carballeda, que ha arrasado unas 31.500 hectáreas, según las primeras estimaciones.
Concretamente, de la lista de medios solicitada al Gobierno de España, Mañueco ha concretado, a través de un mensaje en sus redes sociales, que Castilla y León ha recibido hoy: 1 helicóptero para transporte de personal de los 20 solicitados; 2 helicópteros pesados de los 10 pedidos; 2 Puestos de Mando Avanzado de 15 y dos grupos al norte (Aliste y Bierzo) y 2 al sur (Salamanca y Ávila) del millar de soldados del Ejército para la vigilancia.
Agentes Rurales de Cataluña, las Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF) y el Grupo Especial de Prevención de Incendios Forestales (GEPIF) han enviado este martes un convoy de ayuda a las tareas de extinción de los fuegos en León y su entorno. Así lo ha anunciado el Govern en un comunicado, en el que detalla que el contingente, que estará en esa comunidad autónoma hasta el próximo sábado, cuenta con 57 personas y 21 vehículos terrestres.
Concretamente, se han desplazado a los incendios de León y Zamora 47 miembros de ADF, cinco del GEPIF y cinco agentes rurales.
En materia de vehículos, el convoy está compuesto por cuatro camiones de extinción todoterreno con 3.000 litros de capacidad, ocho vehículos ligeros con capacidad de 500 litros y tres todoterreno, entre otros.
El contingente de ayuda, que dará apoyo a la población civil y colaborará en la extinción de los fuegos, se ha hecho efectivo después de la petición del Centro Nacional de Emergencias y de la rebaja del peligro de incendio forestal en Cataluña.