Villablino exige que el término braña no se vincule solo a Cantabria y Asturias
Estos pastizales son un rasgo muy característico de la comarca leonesa de Laciana y también de las aledañas

Imagen de una de las brañas de Laciana.
La comarca de Laciana cuenta con amplios pastizales de altura, conocidos como brañas, que tienen una gran biodiversidad, además de ser un sitio de encuentro para los lacianiegos y pasar alguna tarde o noche de cabana compartiendo experiencias e historias. Incluso se ha llevado a cabo un estudio para la recuperación de las brañas de Laciana con el objetivo de la revitalización de la comarca. Sin embargo, todo esto no es suficiente para la Real Academia Española (RAE), ya que en su definición de braña explica que es un pasto o prado situado en los lugares altos de las montañas cantábricas o asturianas.
Por ello, la corporación municipal de Villablino insta a la RAE a incluir a León en la definición de braña asociada a estos espacios, y remitir esta moción al Instituto Leonés de Cultura para su conocimiento y posible difusión a través de sus programas o sus iniciativas de corrección en pro de la defensa de la cultura leonesa. Una iniciativa que se presentó en la última sesión plenaria como moción por parte del equipo de gobierno y que fue aprobada por unanimidad del resto de la corporación municipal.
En este sentido, señalan que las brañas, definidas como aquellos pastos donde se practicaba la ganadería de altura han sido siempre «un espacio privilegiado en toda la geografía» y es que a pesar de existir también en otras zonas, «nuestras brañas son particulares y únicas, definiendo nuestra cultura más ancestral», recordando que «nos hacemos llamar ‘El País de los Osos y las Brañas’». Una zona, donde se ha llevado a cabo durante muchísimo tiempo una forma de vida, incluso celebrando su existencia con fiestas como La Salga «nuestros paisanos y paisanas ‘hacían la braña’ y las mujeres, grandes protagonistas en esta labor, encontraban tiempo para dedicarse cancioneros». Otra de las figuras conocidas en esta zona son los vaqueiros, que arrendaban las privadas y hacían vida en ellas durante la mitad del año, poblaron casi por entero pedanías como Lumajo, donde residen hoy sus herederos «de ellos guardamos toda una cultura de supervivencia y ritos».
Asimismo, el equipo de gobierno recuerda que «prácticamente todos nuestros pueblos tienen su propia braña», teniendo un gran número de ellas concentradas en Laciana, sin contar las de las comarcas vecinas que «siempre han estado en estrecha relación con nosotros», matiza. Y añaden que desde la programación municipal, se llevaron a cabo distintas actividades para su revitalización como el Encuentro sobre Ganadería y Relevo Generacional, o el plan Tardes de Cabana para rememorar los momentos vividos en aquellas brañas y a las que todavía la gente acude.