La minería genera más de 121 millones de euros en León y sostiene 1.165 empleos
La pizarra concentra la mayor parte de la actividad extractiva, tras la desaparición del carbón

La minería, ya sin el carbón, continúa siendo un sector clave en España, tanto por su aportación económica como por su peso en el empleo y su papel estratégico en la transición ecológica y digital. Según la Estadística Minera 2024, elaborada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), el valor de la producción minera nacional alcanzó los 3.628 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 1,6%, mientras que el sector da trabajo a 30.234 personas repartidas en 2.592 explotaciones activas.
En este contexto general, la provincia de León destaca como uno de los enclaves más relevantes de la minería en Castilla y León y en el conjunto del país. El territorio leonés cuenta con 47 explotaciones mineras, de las cuales una corresponde a minerales industriales, 22 a rocas ornamentales y 24 a productos de cantera. Estas actividades generan 1.165 empleos directos, con una presencia femenina de 163 mujeres, y alcanzan una producción vendible de 121.017.004 euros. El subsector más significativo es el de la pizarra ornamental, que con 16 explotaciones concentra 964 puestos de trabajo, situando a León como una referencia internacional en este material, muy vinculado a la construcción y a la exportación. También, la provincia produce cuarzo, caliza, marmol, roca ornamental, arcilla, arena solíceoa y cuarcita, además de diversos productos de cantera.
A escala autonómica, la actividad minera se concentra de forma destacada en Andalucía, Castilla y León y Cataluña, que en conjunto suman más de la mitad del empleo y del valor de la producción nacional. Andalucía lidera la clasificación con el 33,9% del valor total, seguida de Castilla y León (12%) y Cataluña (11,1%). Esta distribución se refleja también en el empleo, todavía mayoritariamente masculino (89,5%), aunque el trabajo femenino ha crecido un 17,8% en el último año.
España ocupa, además, una posición destacada dentro de la Unión Europea por la variedad y disponibilidad de materias primas esenciales para las energías renovables, la movilidad eléctrica, la industria avanzada y las tecnologías digitales. Es el único productor comunitario de sepiolita y estroncio, el primer productor de espato-flúor y yeso, el segundo de cobre, mármol, magnesita y sales potásicas, el tercer productor de wolframio y el cuarto de granito. En el ámbito global, España es el primer productor mundial de pizarra de techar, un liderazgo en el que León juega un papel determinante.
La evolución del sector en las últimas décadas muestra una clara tendencia hacia la concentración y la eficiencia. Desde 2005, el número de explotaciones se ha reducido un 38%, pasando de 4.227 a unas 2.600, aunque ahora se observa una estabilización. Este ajuste ha venido acompañado de un proceso de modernización tecnológica, con una mayor digitalización, mejoras en seguridad laboral y un endurecimiento de los estándares ambientales.
Los productos de cantera, estrechamente ligados a la construcción, encabezan el valor de la producción con el 36% del total y mantienen más del 50% del empleo, seguidos por los minerales metálicos (27%), los minerales industriales (25%) y las rocas ornamentales (12%). Paralelamente, la minería avanza hacia modelos basados en la economía circular, con la extracción simultánea de varias materias primas y el aprovechamiento de recursos secundarios procedentes de antiguas escombreras, reduciendo así residuos.
La atención se centra también en las materias primas fundamentales para la doble transición ecológica y digital. La producción de estos recursos estratégicos alcanzó en España los 830 millones de euros, y la Comisión Europea ya ha declarado siete proyectos estratégicos en el país dentro de una primera selección de 47 en toda la UE.
Con este trasfondo, el Miteco ultima el Primer Plan de Acción para la Gestión Sostenible de las Materias Primas Minerales 2026-2030, que contempla 34 actuaciones de carácter regulatorio, sectorial, transversal y de impulso a la I+D+i, incluido el primer Plan Nacional de Exploración Minera de la democracia. Entre sus objetivos figura la identificación y recuperación de recursos en más de 1.000 balsas y escombreras.