La industria láctea achaca la tensión a la entrada masiva de excedentes europeos
Fenil reitera su «compromiso con la transparencia, la trazabilidad y la competencia leal"
En León hay censadas cerca de 170 explotaciones dedicadas al vacuno de leche.
La Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil), que representa a más de 60 empresas del sector, que transforman el 95% de la producción, ha señalado que la entrada masiva de excedentes europeos está lastrando la competitividad del sector y el futuro inmediato de la industria láctea española, según informa en un comunicado.
En concreto, en un contexto donde los ganaderos a nivel nacional están denunciando que la industria láctea está rebajando los precios de la leche, Fenil ha reiterado su apuesta por la «sostenibilidad y estabilidad» económica de toda la cadena láctea, «hoy tensionada, de manera que se garantice al máximo la viabilidad de la producción de leche como materia prima en España». Además, ha recalcado su «compromiso con la transparencia, la trazabilidad y la competencia leal, así como la colaboración con todas las administraciones». Fenil ha explicado que según los datos del Observatorio Lácteo de la UE, el mercado lácteo europeo atraviesa una fase de corrección tras la volatilidad de 2025, con una presión a la baja en los precios de la leche en origen por exceso de producción —alcanzando cifras récord en la mayoría de los países de la UE—, que la demanda no es capaz de absorber y también en los precios en los mercados secundarios (grasa, leche en polvo, etc.), con una caída abrupta de las cotizaciones que impactan fuertemente en el conjunto del sector.
Según la patronal de las industrias lácteas, este exceso de producción en la UE, muy por encima de la demanda, hace que todos los países exportadores tengan que buscar dónde colocar sus excedentes, apareciendo España como uno de los «destinos ideales», al registrar un precio de la materia prima muy elevado con respecto a la media europea. Según datos oficiales, todos estos excesos de producción europeos entran en el mercado español a precios muy reducidos, lo que provoca distorsiones en los PVPs entre los productos fabricados con leche de origen España y de origen UE, debido al diferencial del coste de la materia prima leche.
Este fenómeno europeo coincide con que en España también se registran crecimientos de producción importantes en el campo, cada mes sin excepción. Y, sin embargo, según los informes elaborados por el Ministerio de Agricultura, los precios pagados a los ganaderos españoles no han registrado correcciones significativas hasta la fecha, lo que ha ocasionado una brecha creciente con relación a la media europea.