Los ganaderos de vacuno de leche firman a la baja bajo la presión de la industria
Aceptan los nuevos contratos con siete céntimos menos por litro a cambio de que les recojan la leche

Una explotación dedicada al vacuno de leche.
La mayor parte de los ganaderos de la provincia de León están firmando los nuevos acuerdos con la industria láctea presionados por la amenaza de no recogerles la leche si no aceptan unas condiciones que implican una rebaja de siete céntimos por litro, pasando de 52 a 45 céntimos.
Según el secretario provincial de Asaja en León, José Antonio Turrado, «la falta de unión del sector y la presión ejercida por la industria están provocando una firma masiva de contratos para evitar tener que tirar la leche». Además, estos acuerdos se han suscrito por un periodo de tres meses, cuando en un contexto de incertidumbre como el actual lo habitual sería formalizarlos mes a mes para poder revisar los precios.
Los ganaderos aseguran haber firmado bajo la advertencia de que, en caso contrario, la industria dejaría de recoger la leche en un plazo de 15 días, lo que supondría pérdidas inasumibles para muchas explotaciones, obligándolas incluso a cerrar o a reducir su cabaña ganadera.
Desde Asaja se denuncia que la Ley de la Cadena Alimentaria, concebida como una herramienta de protección para los productores, se está convirtiendo en un «arma de doble filo». La normativa obliga a que toda venta esté respaldada por un contrato, y dado que los anteriores caducaban el 1 de abril, «la industria se ampara en esta exigencia para no recoger la leche sin la firma previa de nuevos acuerdos con las condiciones impuestas», explica Turrado.
El responsable agrario considera «absolutamente obvio» que existe un pacto entre industrias, ya que todas han aplicado de forma simultánea la misma bajada de siete céntimos por litro, una práctica que, a su juicio, debería ser investigada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Asimismo, critica la falta de actuación tanto del Ministerio como de la Junta, a quienes acusa de «mirar para otro lado» sin mediar en el conflicto.
Este recorte llega en un momento especialmente delicado para el sector, marcado por el aumento de los costes de producción, lo que agrava aún más la situación económica de las explotaciones.
El impacto es especialmente relevante en la provincia de León, donde el sector lácteo continúa siendo un pilar del medio rural. Actualmente existen 166 explotaciones, un 4,6% menos que el año anterior, que producen en conjunto 231 millones de litros de leche, con un valor de mercado de 117,81 millones de euros. Una reducción de estas características supondría pérdidas millonarias para la economía provincial.

José Melon, ganadero de Valencia de Don Juan, se ha negado a firmar los contratos.