San Esteban de Nogales sigue fiel a San Jorge

La reliquia de San Jorge y la Virgen del Rosario cruzando el puente de palos.
Después de que el sábado anterior, como es costumbre desde tiempos inmemoriales, los vecinos construyeran en hacendera el denominado “puente de palos” para salvar la corriente del río Eria, y con mucha más gente que en años anteriores tal vez debido al puente, la localidad de San Esteban de Nogales volvió a celebrar su fiesta mayor el sábado 25 de abril, con una procesión que discurrió desde la iglesia de Nuestra Señora del Rosario hasta la ermita de San Jorge (del siglo XV), donde se trasladaron el pendón, la cruz parroquial, la reliquia del santo y la imagen de la Virgen del Rosario portada por mozas con trajes tradicionales.
Al llegar a la referida ermita, se dieron tres vueltas a su alrededor antes de la misa solemne que presidió el párroco Pedro Aparicio. Una vez finalizada, se volvió a dar otra vuelta y, ya por la tarde, se sumaron dos vueltas más después del rezo del Rosario y antes de regresar en procesión a la iglesia parroquial desandando el camino andado. En total, con las tres vueltas más de la víspera, se cumplieron las nueve que manda la tradición.
Es de destacar que el incendio declarado en Molezuelas de la Carballeda el pasado verano, que calcinó parte de esta zona, también quemó los árboles que circundan la ermita, salvada milagrosamente. Este año se echaron en falta los danzantes del pueblo, aunque parece ser que se volverán a recuperar en sucesivas ediciones de esta celebración declarada De Interés Turístico Provincial.