Recuperar especies supone más que liberar animales
Un estudio de la ULE señala que son necesarias planes más amplios de conservación
Andrés Ordíz y Héctor Ruiz-Villar.
La recuperación de una especie amenazada no depende únicamente de liberar nuevos ejemplares en la naturaleza, sino que actuaciones menos visibles, como reducir las causas de mortalidad, restaurar hábitats o mejorar la conectividad ecológica, pueden resultar igual o incluso más determinantes para garantizar la conservación de la biodiversidad a largo plazo. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio desarrollado por el investigador Héctor Ruiz-Villar y el profesor Andrés Ordiz, ambos del área de Zoología del Departamento de Biodiversidad y Gestión Ambiental de la Universidad de León, publicado recientemente en la revista científica ‘Conservation Science and Practice’.
El trabajo discute el papel de las reintroducciones de fauna silvestre, una herramienta ampliamente utilizada en conservación que consiste en liberar individuos de una especie en territorios donde había desaparecido y que “han resultado fundamentales para recuperar especies emblemáticas e incluso evitar algunas extinciones”.
No obstante, los investigadores recordaron que el objetivo último de la conservación no es únicamente aumentar el número de ejemplares de una especie concreta, sino favorecer el buen funcionamiento de los ecosistemas a largo plazo, por lo que defendieron que las reintroducciones deben abordarse con cautela y dentro de estrategias más amplias orientadas a recuperar ecosistemas funcionales y resilientes.
"Las reintroducciones pueden ser imprescindibles en determinadas circunstancias, especialmente cuando una especie se encuentra al borde de la extinción. Sin embargo, antes de liberar animales es importante evaluar si se han reducido las amenazas que provocaron su desaparición y cuáles pueden ser las consecuencias ecológicas y sociales de estas actuaciones", explicó Ruiz-Villar.